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Red Internacional
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Vivienda. Nuevo anuncio de Cristina: Secretaría de Acceso al Hábitat

CFK anunció el martes 30/9 a última hora de la tarde la creación de una Secretaría de Acceso al Hábitat, a cargo del arquitecto Rubén Pascolini, proveniente del movimiento liderado por Luis D’Elía. La función de este nuevo organismo, entre otras, es "lograr que los barrios informales, muchas veces llamados villas, sean incorporados a la trama urbana y sean incorporados jurídicamente al acceso de la propiedad de la tierra", entonces su objetivo sería la “promoción y diseño de urbanización de barrios informales”.

Mirta Pacheco @mirtapacheco1

Miércoles 1ro de octubre de 2014

Fotografía: youtube

Pero al hacer una lectura atenta de los números que lanzaba en su discurso la presidenta, surgen varios interrogantes. Veamos: anunció que esta Secretaría sería la encargada de urbanizar barrios humildes en todo el territorio de la Argentina, pero esos “barrios humildes” en el plan del gobierno llegan tan solo a 100, de los cuales alrededor de 40 se ubican en la Provincia de Buenos Aires. CFK se encargó de aclarar que esto se trata de una primera etapa, pero podemos permitirnos dudar de la continuidad de ese tipo de “primeras etapas”, teniendo en cuenta los ya históricos anuncios de la presidenta donde en un hospital con aparatología de punta cuando se apagan los flashes aparecen problemas tales como falta de insumos o edilicios; o polos industriales que se anuncian con gran algarabía y al pasar los meses la única diferencia en esos terrenos es el pasto crecido.

Pero volvamos a las cifras: actualmente hay en Argentina un déficit habitacional de 3 millones de viviendas, que va desde la carencia total de vivienda (situación de calle), el hacinamiento (6, 7 u 8 personas en una habitación) o las viviendas ultra precarias, hasta la no de urbanización (falta de cloacas, luz, gas, calles pavimentadas). Ante esta situación, que muchas veces resulta trágica para quienes viven en esas condiciones, es lógico pensar que crear una Secretaría, pregonar anuncios oficiales, movilizar a la militancia para anunciar que se van a urbanizar 100 barrios en todo el territorio de nuestro país, habla más de una campaña electoral que de realmente poner al Estado al servicio de las necesidades del pueblo trabajador.

Nadie podría oponerse a que se urbanicen los barrios; no es esa la discusión que pretenden abrir estas líneas. De hecho desde Izquierda Diario se han reflejado las discusiones en la Legislatura porteña de los habitantes de la villa 1.11.14 y del barrio Papa Francisco en pos de que el gobierno de Macri cumpla su promesa y urbanice esas villas, como así también las marchas exigiendo esa medida.
Aquí nos vemos obligados a recordar que cuando la gendarmería, junto con la metropolitana, a los balazos de goma le abrieron paso a las topadoras en el asentamiento de Lugano, no parecía una preocupación ni del gobierno nacional ni del jefe de gobierno porteño, el problema habitacional de esas personas.

Pequeños anuncios para grandes problemas

En noviembre del 2013 la organización Techo presentó un informe ante diputados y senadores donde se afirmaba que “tan sólo en 7 provincias que agrupan a más del 60% de los habitantes del país, se revelaron 1874 villas y asentamientos del área metropolitana, el interior de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, el Alto Valle de Río Negro, Neuquén, Misiones y Salta”. Continúa el informe: “sólo en los tres cordones del conurbano bonaerense se concentran 624 villas, en las que residen más de 1,2 millones de personas. La Matanza, con 89, es el distrito con mayor cantidad de barrios carenciados del país. En la ciudad de Buenos Aires se contabilizaron 56, en los que viven alrededor de 350.000 personas”.

En una “década ganada”, con un crecimiento a “tasas chinas” durante 7 años, es justo preguntarse si el anuncio de la creación de una Secretaría del Hábitat y 100 barrios (solamente los localizados en terrenos fiscales) a urbanizar ya culminando su ciclo, aporta soluciones reales a la vida de cientos de miles de trabajadores y pobres.

Centenares de miles de viviendas ociosas en nuestro territorio nacional, miles de metros cuadrados cuya dueña es la Iglesia Católica, miles y miles de hectáreas cuyos dueños son los tan denostados por el gobierno nacional y popular, que en todos estos años también la levantaron en pala. Ahí están las tierras y las viviendas que necesitan los millones que habitan nuestro suelo y carecen de este derecho elemental como es una vivienda digna.