Miércoles 29 de octubre de 2014
Sin informar a sus trabajadores, en el día de ayer martes 28/10 la empresa volvió a cerrar sorpresivamente las puertas de la planta II de El Jagüel. Se trataría nuevamente de una medida extorsiva de parte del Grupo Rasic con la intención de amedrentar a los trabajadores para que no realicen sus reclamos pendientes.
Luego de tres semanas de conciliación obligatoria extendida, la empresa volvió a cerrar sorpresivamente las puertas de su planta II ubicada en la localidad de El Jaguel, Partido de Esteban Echeverría. Según declaraciones de los trabajadores a Izquierda Diario -en primicia antes que cualquier otro medio- la empresa habría decidido esta medida suponiendo que los trabajadores iban a desarrollar alguna acción gremial frente a los acosos constantes que sufren al interior de la fábrica. Frente al cierre, los trabajadores se concentraron en la puerta y obtuvieron la solidaridad de los operarios de la Planta I.
Uno de los delegados de la comisión interna manifestó que “siguen adeudadas las horas extras, peligrando la estabilidad laboral de los compañeros que están con ART, se mantienen los descuentos compulsivos por causas inventadas y se han aumentado los ritmos de producción”. Además, denunció que “se han colocado cámaras al interior de toda la planta para generar tensión y miedo”.
Con todos estos ataques, la empresa busca disciplinar a los trabajadores alegando públicamente supuestos problemas económicos que no son tales. (Ver Cresta Roja, luego del intento de cierre la planta está en orden)
Según trascendidos, en el día de hoy la planta volvería a abrir sus puertas. Al mediodía se realizará una reunión en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, ubicado en la ciudad de La Plata, donde representantes gremiales de la Federación de Trabajadores de la Alimentación (FTIA), junto a delegados de la planta y del grupo empresario, trataran el conflicto.
Aun no se descartan nuevas amenazas de parte de la empresa, la misma que viola sistemáticamente los dictámenes del Ministerio de Trabajo, incluida la conciliación obligatoria.
Es por todo esto que los trabajadores de Cresta Roja de la planta II se encuentran en estado de alerta, listos para enfrentar las maniobras y el chantaje de la patronal.