El sábado por la madrugada María Emma Córdoba de 26 años, estudiante de la Facultad de Medicina de la UNLP, fue victima de femicidio.

Claudia Añazco San Martín Delegada de la EES8 de Ensenada - Referente de La Marrón y Pan y Rosas
Domingo 9 de julio de 2017 17:04
Báez no es un loco aislado que cometió un “crimen pasional” en forma excepcional. Las chicas “no andaban en nada raro”, argumento del más llano sentido común que en muchas ocasiones repiten los medios para, de alguna u otra forma, justificar la brutalidad del femicida y hacer recaer algo de responsabilidad sobre la víctima. Tampoco fue un “loco suelto” el femicida que asesinó y enterró en el patio de su casa a Cielo Barrientos y su mamá Maruja Pérez en febrero de este año; dos mujeres de nacionalidad peruana que residían en Ensenada.
En Argentina una mujer muere por femicidio cada 18 horas. Cada vez que nos enteramos por los medios de comunicación y redes sociales que explota la bronca de miles que no estamos dispuestas a naturalizar que nos matan, mientras el Estado -con su policía, jueces, funcionarios y gobernantes- es el responsable principal de que cientos de mujeres sufran violencia de género y sean victimas de femidicio, el último eslabón de una larguísima cadena de violencia.
Este mismo Estado es el que nos “educa” para que nuestra ubicación frente a como enfrentar la violencia hacia las mujeres, sea la de ser víctimas, aunque objetivamente lo seamos, frente a los agravios que produce sobre nuestro cuerpo y subjetividad esta sociedad capitalista y machista.
Intentan llevar nuestra fundada indignación a exigir cárcel por cada caso, limitando nuestra fuerza colectiva a una respuesta individual que termina reforzando el poder del Estado que legitima sus propios mecanismos de coerción, sin cuestionar jamás su carácter de clase y patriarcal.
Las mujeres tenemos que organizarnos colectivamente. Esa es nuestra mejor arma frente a los agravios permanentes que terminan en aberraciones como los femicidios; mientras exigimos que el Estado declare la emergencia en violencia de género y políticas públicas que contribuyan a prevenir y terminar con todo tipo de violencia ejercida contra las mujeres y sus hijos.
Las trabajadoras de la Educación contamos con nuestro sindicato Suteba para hacer expansiva la organización entre nosotras y todas las trabajadoras y estudiantes de la región.
Desde Suteba seccional Ensenada nos organizamos y movilizamos mañana lunes a las 17 horas en la Facultad de Medicina, junto a la comunidad estudiantil de La Plata, para decir Ni una Menos, basta de femicidios el Estado es responsable.