El gobierno pro occidental de Ucrania anunció este miércoles que está desplegando nuevamente sus tropas en el Este, según dicen por temor a que los separatistas lancen una nueva ofensiva militar. Rusia negó haber enviado efectivos para reforzar a los rebeldes, pero la OTAN la responsabiliza de romper la tregua.
Viernes 14 de noviembre de 2014
Fotografía. Reuters
Hace dos meses se firmó en Minsk (capital de Bielorrusia) un alto al fuego entre los rebeldes prorrusos y el gobierno de Ucrania, con la presencia de Rusia y la Unión Europea.
Pero esta tregua, que fue permanentemente cuestionada durante las últimas semanas, parece al borde del colapso.
Como es habitual en este conflicto, hubo acusaciones cruzadas entre la OTAN, EEUU, Europa, por un lado, y Rusia por el otro.
El general estadounidense Philip Breedlove, Comandante Supremo de la OTAN en Europa, dijo que la alianza detectó la entrada de tropas y tanques rusos en Ucrania en los últimos días, que confirmarían los reportes de los observadores internacionales.
"Ya no hay dudas sobre la implicación militar directa de Rusia en Ucrania", dijo Breedlove en Bulgaria.
En cambio, el general de división Igor Konashenkov, funcionario de alto rango del Ministerio de Defensa ruso, dijo en Moscú que "no hay hechos" que sustenten estas afirmaciones y que Rusia ya dejó de prestar atención a estas acusaciones de la OTAN.
El ministro de Defensa ucraniano, Stepan Poltorak, aseguró que Kiev no cree las palabras de Moscú sobre que no está dando ayuda militar directa a los rebeldes, en la que ya es la peor crisis diplomática con Occidente desde la Guerra Fría.
"Estamos reposicionando nuestras fuerzas armadas para responder a las acciones de los combatientes (rebeldes)", dijo Poltorak en una reunión del Gobierno en Kiev. "Considero que la principal tarea es prepararse para una acción militar", agregó.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, pidió a Rusia que “retire sus fuerzas y equipos de Ucrania, y que respete por completo los acuerdos de Minsk".
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, dijo por teléfono al secretario de Estado estadounidense, John Kerry, que el alto el fuego debe mantenerse, rechazando las acusaciones que culpan a Moscú del fracaso de la tregua.
A su vez, el Consejo de seguridad de la ONU se reunió el miércoles 12 para analizar la crisis de Ucrania.
"Estamos seriamente preocupados por la posibilidad del regreso de combates a gran escala", dijo el representante de la ONU. "La única alternativa es que la lucha termine y que los ucranianos puedan vivir en un país estable y seguro", aseguró el secretario general adjunto interino de la ONU para Asuntos Políticos, Jens Anders Toyberg-Frandzen.
El representante adjunto ruso ante la ONU, sin embargo, calificó como un “fraude propagandístico” las acusaciones sobre la presencia de tropas rusas en Ucrania.
"Quizá el miedo de Kiev ante las fuerzas de las milicias es tan grande que para justificar sus fracasos y el envío masivo de personal y material bélico al frente vuelven a lamentarse a gritos sobre las imaginarias llegadas de armamento y tropas rusas", dijo el diplomático, de acuerdo a la agencia Tass. "Nadie ha presentado hechos o pruebas factibles de ello. Por lo tanto, todas esas acusaciones son en vano. Es un mero fraude propagandístico", agregó.
El conflicto en Ucrania está a punto de volver al estadio de la guerra civil abierta.
Los bombardeos y enfrentamientos no han cesado durante estos meses, aunque puntuales, en la zona cercana del aeropuerto de Donetsk.
Desde que comenzó el conflicto han perdido la vida más de 4000 personas y cientos de miles han huido de las regiones en conflicto.