Los gobiernos de México y Estados Unidos, acordaron este jueves un programa conjunto con el objetivo de “reducir el trafico de armas, de drogas y de recursos financieros de las redes de delincuencia organizada”.

Pablo Oprinari Ciudad de México / @POprinari
Jueves 16 de enero de 2020
(En la foto: agentes de la DEA en México)
La delegación estadounidense estuvo encabezada por el fiscal general de EEUU, William Barr, en tanto que Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, junto a Olga Cordero, de Gobernación, y Alfonso Durazo, de Seguridad, encabezaron la comitiva nacional.
Trascendió que en la reunión se trató lo referente a la detención de Genaro García Luna, y en particular la exigencia estadounidense de que México colabore decisivamente en frenar el cruce de fentanilo por su frontera norte. De igual forma, habría estado en discusión lo referente a la entrada de armas a México.
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Según algunos analistas, ya en la visita previa de William Barr, el pasado 5 de diciembre, se había tratado lo referente al trafico de fentanilo, y el el gobierno de Trump habría presentado un “ultimátum” a la administración mexicana.
Avanza la subordinación a Estados Unidos
Esta reunión se inscribe en los compromisos de AMLO con Trump de diciembre pasado, después que éste exigió al gobierno mexicano una acción mas decidida en el combate al narcotráfico y amenazó incluso con intervenir en el país. Durante todo el 2019, las exigencias trumpianas fueron aceptadas por Lopez Obrador.
El acuerdo que acaba de suscribirse, es un paso más en la subordinación de México a la política antidrogas de Estados Unidos, inaugurada por la administración Reagan y continuada por su sucesores republicanos y demócratas, que tuvo como consecuencia la militarización del país y la llamada “narcoguerra”, con cientos de miles de muertos, desaparecidos y desplazados, en su gran mayoría trabajadores, mujeres y jóvenes. Y que contó con la actuación, en territorio nacional, de agentes de la DEA, en una muestra flagrante de intervencionismo imperialista.
El gobierno de Lopez Obrador continua así por la senda de sus predecesores, aceptando las exigencias de la Casa Blanca, las cuales son presentadas ahora como un programa conjunto.
Es evidente que los carteles de la droga han mantenido una relación que alternó asociación y enfrentamiento con los estados mexicano y estadounidense, como han demostrado numerosas investigaciones independientes y el mismo caso de Genaro García Luna, que evidenció la corrupción y los vínculos de los altos funcionarios con la llamada delincuencia organizada. Y que lo que está por detrás de esta “estrategia conjunta”, aceptada por el gobierno mexicano, es profundizar la subordinación y sumisión a los Estados Unidos.
Este acuerdo adelanta que en este 2020 -cruzado por las elecciones en el vecino del norte, el impeachment y las necesidades electorales del actual presidente, y posibles nuevos ensayos agresivos del imperialismo yanqui- podría escalar la presión de Trump sobre México en materia de “lucha antidrogas” y políticas xenófobas y racistas contra los migrantes.
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Pablo Oprinari
Sociólogo y latinoamericanista (UNAM), coordinador de México en Llamas. Interpretaciones marxistas de la revolución y coautor de Juventud en las calles. Coordinador de Ideas de Izquierda México, columnista en La Izquierda Diario Mx e integrante del Movimiento de las y los Trabajadores Socialistas.