En una reunión oficial donde estuvieron representantes de las principales organizaciones patronales y algunas centrales sindicales ahora oficialistas, se dio a conocer que el aumento al salario mínimo para 2019 será de 16% a nivel nacional y del 100% para los municipios fronterizos.
Martes 18 de diciembre de 2018
Este lunes 17, se reunieron representantes de organizaciones patronales como la COPARMEX, la CANACINTRA y el CCE, así como las principales centrales sindicales, entre las que se encontraban la CTM, la UNT, CROC, CROM y CT con el presidente Andrés Manuel López Obrador y la Secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, así como con otros funcionarios públicos.
En dicho acto, se decidió el futuro de los más de 50 millones de asalariados del país pues se discutió el aumento salarial del próximo año, el cual queda de la siguiente manera: 102.68 pesos para el salario mínimo general (SMG) que corresponde a la gran mayoría de los municipios y estados del país, mientras que para los municipios fronterizos el salario mínimo general fronterizo quedó en 176.72 pesos.
El aumento que entrará en vigor a partir del primero de enero de 2019, fue presentado como un “parteaguas” por el titular de la CTM, Carlos Aceves del Olmo, quien también mencionó que se logró un “consenso” entre el sector obrero y empresarial que “mejorará la calidad de vida de los trabajadores y disminuirá la desigualdad”, pero ¿cuál es el aumento que necesitamos las y los trabajadores?
Según el Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM, el precio de la Canasta Alimenticia Recomendada (CAR) para 2017 era de 245.34 pesos diarios, esto quiere decir que ni con el aumento del Salario Mínimo General Fronterizo alcanzaría para cubrir la CAR.
Para poder cubrir una Canasta Alimenticia Recomendada, sin tomar en cuenta que estamos revisando la CAR del 2017 y que en 2018 hubo una inflación del 5% que aumentó el precio de los alimentos básicos, un trabajador en pleno 2019 que gane el salario mínimo en el centro o sur del país tendría que laborar 19.12 horas al día, es decir dos jornadas completas más tres horas con 12 minutos para poder suministrar en sus hogares la CAR.
Asimismo, la Canasta Alimenticia Recomendada no contempla los gastos de transporte, vivienda, educación, cultura, recreación y vestido que son igual de importantes para la vida de una familia trabajadora.
El aumento propuesto por las patronales, los sindicalistas charros y el gobierno federal no cambia las precarias condiciones laborales y de vida de las y los trabajadores del país. Sólo evidencia que el gobierno de López Obrador no está dispuesto a tocar los intereses de los grandes empresarios que se siguen enriqueciendo a costa de la explotación de sus trabajadores y trabajadoras.
Es necesario que la clase obrera se organice para luchar -en forma independiente de los dirigentes charros, los partidos del congreso y las instituciones del Estado- por un aumento de salario que cubra el costo de la canasta básica, así como transporte, vivienda, vestido, salud y esparcimiento, y que sea ajustable según la inflación.