El abogado Jorge Avilés, nuevo superintendente de educación superior, fue investigador de la derechista Fundación Libertad y Desarrollo y patrocinó recurso para declarar inconstitucional a la gratuidad.

Álvaro Pérez Jorquera Profesor de Historia y Geografía, historiador y músico
Sábado 1ro de septiembre de 2018
Jorge Avilés, de profesión abogado, fue elegido para asumir la superintendencia de educación superior, una desición de antemano cuestionada dado el prontuario del que hace gala.
Avilés se desempeñó como jefe de asesores del Ministerio de Educación, fue investigador en la Fundación Libertad y Desarrollo, centro de pensamiento de la UDI y fue uno de los abogados que patrocinó el recurso para declarar inconstitucional la gratuidad en 2015.
Su posición frente a la gratuidad es de completo rechazo, a la que considera "injusta" y confusa, dando la espalda a años de movilizaciones y demandas estudiantiles. En su historial, el 2016 mantenía que la gratuidad es un "engaño", planteando en una entrevista que “Acá veo confusión. La gente piensa que la gratuidad es un derecho social, un fin en sí mismo. Yo quiero ser tajante en eso: que la gratuidad es un medio”, dijo. “El acceso a la educación gratis y de calidad no es un derecho”, lo interpela el periodista. “Por supuesto que sí, pero si miras las verdaderas causas del por qué la gran mayoría hoy asiste a la educación superior no son los aranceles de las universidades”, respondió Avilés. Y continuó: “La gran mayoría de la gente que hoy no está estudiando lo hace por el costo alternativo de tener que trabajar, por la maternidad o por otro tipo de temas”.
Aquí puedes ver el vídeo:
La derecha va por quitar derechos sociales.
La trayectoria de este nuevo superintendente deja entrever la tónica del gobierno de Piñera: minar los derechos sociales y las condiciones de vida para asegurar las ganancias de su camarilla empresarial.
Ya lo vimos en su posición respecto al derecho a abortar, se ha visto respecto al problema e la educación respaldando los bingos de Varela, se volvió a ver al impulsar el precarizador estatuto laboral juvenil pretendiendo instalar condiciones laborales semi esclavistas negándoles una serie de derechos básicos como trabajadores a la juventud.
La figura de Avilés, proveniente de las canteras ideológicas de la derecha, es una clara señal en este mismo sentido, replanteando la necesidad de terminar con el modelo de mercado que ve a la educación como un bien de consumo.
Es necesario replantearse la unidad de los movimientos sociales para enfrentar a una derecha envalentonada dispuesta a empeorar las condiciones de vida. Que la gran fuerza expresada en las calles por el movimiento de mujeres se unifique con las demandas de estudiantes y trabajadores no solo para lograr el aborto legal, libre, seguro y gratuito, sino que derribe también la educación de mercado y el código laboral de la dictadura.