Este martes, 23 trabajadores del subterraneo de San Pablo que habían sido despedidos durante la huelga de junio fueron reintegrados tras una intensa campaña. Junto con las 12 reincorporaciones anteriores, quedan solo siete despidos todavía por revertir.
Miércoles 1ro de octubre de 2014
La conductora Marília Rocha, militante del Movimento Nossa Classe y una de las recién reintegradas, declaró que "fui reintegrada junto con otros 22 compañeros del subte que fueron injustamente despedidos en la última huelga. Sin embargo, cuatro compañeros tuvieron su pedido de reintegración negado y otros 3 compañeros están en un grupo que aún no tuvo respuesta. Los que fueron reintegrados tienen que celebrar, ya que tuvimos lo que merecemos, luchamos en una huelga justa y por reivindicaciones justas, por lo tanto no hay nada más justo que nuestra reintegración. Pero no callaremos hasta que haya justicia para todos. Vamos a intensificar la campaña política dentro y fuera del subte. Tenemos que creer en la fuerza de los trabajadores. Ahora es la hora de hacer valer más que nunca la consigna de lucha ’nadie se queda atrás’, tocan a uno tocan a todos".
La reintegración de esta nueva camada de trabajadores del subte, aún con el revés de los cuatro que tuvieron su reintegración negada, es un gran avance de la campaña por la reintegración, y un fuerte golpe al gobernador Geraldo Alckmin, cuya política de ataque a la huelga fue una de sus principales políticas para atacar la huelga y la organización de los trabajadores.
La huelga en el subterraneo amenazó el desarrollo del Mundial de futbol en San Pablo y paralizó la mayor parte del subte de esa ciudad durante cuatro días. La empresa hoy busca reprimir la campaña persiguiendo los trabajadores que utilizan stickers y pines por la readmisión durante la jornada laboral, pero la conquista de hoy muestra que el camino a seguir es el fortalecimiento de la campaña en cada lugar de trabajo.
En manifestaciones en internet, el sector ya está demostrando su enorme moral por el retorno de sus compañeros despedidos y la disposición de continuar la lucha hasta que todos estén trabajando nuevamente.