×
×
Red Internacional
lid bot

Universidad. Nunca seré policía

Jóvenes estudiantes de Derecho de la Universidad Nacional de La Matanza reflexionan sobre la escuela de policía que funciona en dicha institución educativa, como parte de la preparación de la jornada en la que debatirán estos temas junto a Myriam Bregman (CEPRODH/PTS) en las próximas semanas.

Roberto Simón Derecho - UNLaM

Miércoles 12 de noviembre de 2014

El intento del estado nacional y provincial por darle prestigio a la policía bonaerense tiene impedimentos fácticos que anulan cualquier pretensión de humanizarla. La nueva policía que se está formando en las universidades del conurbano, como descentralizaciones de la Vucetich, que busca reconciliar a las fuerzas armadas con la sociedad, tiene un problema en su origen.

Estos futuros policías van a ser resultado de la deshumanización de la sociedad, del condicionamiento de la libertad de una generación que se encuentra con altas limitación para conseguir un trabajo, y también para sostener económicamente una carrera. Es por esto que ven con buenos ojos sumarse a esta nueva fuerza, ya que entre los beneficios que tienen quienes decidan ingresar a la policía se encuentra la posibilidad de estudiar cerca de su domicilio, contar con una beca mensual de $ 3200, cobertura médica y aporte previsional. Ninguna de las insuficientes políticas asistencialistas del estado tiene un incentivo tan alto como esta. Esto implica una gran inversión de presupuesto por parte del Estado, en un claro giro a la derecha, donde eligen “solucionar” el problema de la inseguridad con más policías y represión, en vez de invertir en más trabajo, salud y educación.

En la actualidad contamos con una policía bonaerense de unos 72.000 efectivos en actividad (enero de 2014); una cantidad de 5 policías cada 1000 habitantes. Siendo ésta una de las más numerosas de las fuerzas, en cuanto a la cantidad de efectivos que posee, en toda Sudamérica.

Pero, ¿con que se van a encontrar estos nuevos policías? La policía bonaerense es fuertemente criticada por casos de ineficiencia y corrupción por parte de los habitantes de la provincia. El teléfono oficial para denunciar irregularidades en la fuerza policial recibe un promedio de 165 denuncias mensuales, mientras que el 25% de todos los efectivos de la Bonaerense, unos 13.000 policías, está bajo investigación, acusados de abusos de autoridad, extorsión, amenazas, castigos ilegales, asociación ilícita, participación en delitos, mal manejo de fondos públicos y violencia familiar.

Además se van a encontrar con una policía que reprime la protesta social, haciendo prevalecer derechos como el de la libertad de circulación o el de la propiedad privada por sobre otros derechos inherentes a la vida digna, como el trabajo y la vivienda. Esto lo hacen cuando los métodos de la protesta social son el único recurso ante la falta de vías institucionales que protejan los derechos afectados de forma rápida y efectiva.

También se van a encontrar con el rol de la policía ante la hipotética aprobación de la ley que permite el extrañamiento de los extranjeros que cometen delitos si son atrapados infraganti. Van a ser protagonistas principales en la ejecución de esta ley, que propende al abuso de poder de estas fuerza, el armado de causas, extorsión, que ya existen contra los pobres (como en el caso Arruga y Casco) y ahora se intensificarán contra los pobres extranjeros.

Por lo que los nuevos policías egresados de las universidades lejos de ser una fuerza renovada, van a ser incluidos en una totalmente podrida fuerza, que no tiene posibilidad alguna de saneamiento. Por lo tanto, sólo habrá un aumento cuantitativo y no cualitativo de la misma. Lo inútil del intento de humanización de la nueva fuerza es lo que nos lleva a concluir que no queremos policías en las universidades y que no queremos estar obligados a ser policías, exigiendo al gobierno de Scioli que de marcha atrás con esta política.

Por todo esto es que venimos llevando adelante una campaña por que se vaya la escuela de policía del predio de la universidad de La Matanza. A través de esta nota queremos invitarlos a debatir estos temas junto a Myriam Bregman en la UNLaM, a conocer de la mano de ​una de las fundadoras​ del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) el rol de las fuerzas represivas y la actual política del gobierno. Será el próximo viernes 21 de noviembre a las 18hs en el aula 402 de la Universidad de la Matanza (Florencio Varela 1903, San Justo).