Martes 17 de abril de 2018
Los movimientos estratégicos de los bandos que hoy promueven y financian en Siria una guerra civil subsidiaria para sus intereses se siguen dando en el ámbito internacional.
Esta vez en el consejo de seguridad de la ONU, Rusia, con su representante Vasili Nabenzia, intento ratificar a través de votación una resolución que condenase los ataques aéreos sobre la población civil en la ciudad siria de Damasco efectuados por EEUU, Francia y el Reino Unido el pasado viernes 13 de abril. Dicho dictamen solo contó con la aprobación de China, Bolivia y el mismo país Ruso, a su vez, en contra de la moción votaron EEUU, Reino unido, Francia, Suecia, Costa de Marfil, Kuwait, Holanda y Polonia, se abstuvieron Perú, Kazajistán, Etiopia y Guinea Ecuatorial.
La resolución planteada por Rusia consideraba que el ataque de los aliados constituía una violación del derecho internacional y a su vez de la carta de las naciones unidas, por otro lado, pedía a las tres naciones que eviten el uso futuro de la fuerza contra el régimen Sirio.
Esta acción del gobierno ruso no tiene otra intención que posicionarse de mejor manera frente al escenario internacional de cara lo que seguirá siendo la participación de las potencias dentro de la guerra civil Siria. Recordemos que de igual forma Rusia viene teniendo una política de intervencionismo en el conflicto, siendo aliados de Al Assad en conjunto con Irán. Por ende la posición de Rusia es igual de reaccionaria que la del bloque aliado dentro del conflicto Sirio, en tanto quieren sacar las mejores rebanadas geopolíticas de un conflicto que se sigue manteniendo en el tiempo, llevando ya 8 años en curso, y que partió como un movimiento de denuncia en contra del régimen de Assad exigiendo libertades democráticas y mejores condiciones económicas para el conjunto de la población, derechos que están lejos de defender las potencias imperialistas que hoy siguen asesinando a miles de trabajadores, mujeres y niños en medio oriente.