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Red Internacional
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Cuba. Obama y Castro al compás de la restauración capitalista

En el segundo día de su histórica visita a Cuba, Obama se reunió con Raúl Castro por más de 2 horas. Acuerdos y desacuerdos en un marco común: profundizar el camino hacia la restauración del capitalismo en la isla.

Martes 22 de marzo de 2016

Luego de 88 años en que ningún presidente norteamericano en ejercicio pusiera un pie en la isla, Obama lo hizo. Comenzó su agenda del día dejando una ofrenda floral en el memorial a José Martí, héroe nacional de Cuba. Tras la ceremonia ingresó al Palacio de la Revolución, sede del gobierno cubano, donde fue recibido con honores por el presidente Raúl Castro y todo su gabinete.

Con su visita a Cuba, Obama busca, por un lado, impulsar el salto en el proceso de restauración capitalista, y por otro, enviar un mensaje al congreso estadounidense y a la próxima administración, sobre la “irreversibilidad” del proceso en curso y del cambio en la política del bloqueo económico. Una política que considera agotada para llevar adelante los intereses yanquis no solo en Cuba, sino también en su “patio trasero” del caribe y América del sur.

Tras los saludos protocolares, se reunieron por unas dos horas a puertas cerradas. Esta reunión fue un hito central en la visita a La Habana, y concitó amplia expectativa a nivel internacional. Luego ofrecieron una conferencia de prensa conjunta. Castro dijo que si bien el gobierno de Obama venía avanzando en algunos cambios, estos eran insuficientes y pidió el fin inmediato del bloqueo económico. A su momento Obama arrancó manifestando que su gobierno está “realizando los cambios más significativos en nuestra política en más de 50 años. Pondremos fin a un enfoque anticuado que durante décadas no ha podido promover nuestros intereses ni los de Cuba”.

Por si a alguien le quedaban dudas remarcó que “el embargo se va a terminar. Cuándo (ocurrirá), no puedo estar muy seguro”. Casi descartando, tácitamente, que sea levantado por completo en lo que le resta en la Casa Blanca, ya que el congreso que debería decidirlo tiene mayoría republicana. La apuesta de Obama pasa por avanzar en la penetración imperialista en la isla, para así vencer la oposición republicana en EE.UU. mostrando que se trata de un camino redituable. Desde luego, se encargó de dar la bienvenida a la eliminación del impuesto al dólar, un diez por ciento menos para todos los costos en dólares, explotación del trabajo incluida.

Luego, usó el ya clásico “caballito de batalla” del imperialismo contra Cuba, "seguimos teniendo diferencias muy serias, incluyendo la democracia y los derechos humanos", dijo. Aclarando igualmente que ese asunto no impedirá el avance de las relaciones. "Tengan presente que yo tengo muchísimos desacuerdos con los chinos con respecto a los derechos humanos", dijo.

Desde luego los derechos humanos de los que habla el presidente norteamericano no se aplican a los miles de asesinados por drones en Yemen y otros países por orden directa de Obama. El presidente que más guerras e intervenciones tiene en su haber (Afganistán, Yemen, Irak, Libia, Siria), así como la legalización de los “golpes constitucionales” en Honduras y Paraguay y la renovación de sanciones a Venezuela.

Mientras tanto la prisión de Guantánamo, donde los presos ni tienen derechos –ni humanos ni de ningún tipo- sigue funcionando más allá de las promesas. EE.UU. mantiene allí la base militar y una cárcel tristemente famosa por la violación sistemática de los derechos humanos, mediante abusos y torturas, de los prisioneros que ni siquiera fueron juzgados. Una de las exigencias del gobierno cubano, señalada por Castro en la conferencia de prensa, fue la devolución del territorio ocupado ilegalmente en Guantánamo.

El presidente cubano, por su parte, le respondió en referencia a los derechos humanos manifestando que “No concebimos que un gobierno no defienda y garantice el derecho a la salud, la educación, la seguridad social, la alimentación. Nos oponemos a la manipulación política y doble rasero sobre los derechos humanos.” Gran verdad en lo que hace a la salud y la educación. Un país pobre como Cuba puede hablar de salud y educación universales, mientras que en la principal potencia del planeta, un “ciudadano” puede morir en la puerta del hospital por carecer de recursos, o tener que vender su casa para sobrevivir, pura “civilización” sin dudas.

Pero las conquistas que Castro enumeró son el producto de la revolución y de las relaciones sociales que la burocracia del Partido Comunista viene avanzando en liquidar en lo que se propone que sea una restauración capitalista controlada que permita la supervivencia del régimen de algún modo, tomando el modelo de la burocracia china o vietnamita. Desde luego, para Raúl Castro la visita de Obama tiene el mayor interés desde este punto de vista. Se trata de presentarse como interlocutor legítimo de EE.UU. para comandar el proceso de restauración.

La economía cubana “está empezando a cambiar”

Con estas palabras Obama elogió el "espíritu" de los "cuentapropistas" y destacó que Estados Unidos "está listo" para ayudarles a "tener éxito”. Lo hizo tras su reunión en el Palacio de la Revolución con Raúl Castro, en un foro donde se reunió con unos 200 "cuentapropistas", como se conoce al incipiente sector privado de la isla, empresarios estadounidenses, así como también representantes de compañías estatales cubanas.

El emprendimiento "crece con fuerza" cuando hay un entorno en el que "todo el mundo tiene la oportunidad de triunfar", enfatizó Obama. "Estoy aquí hoy para decir que Estados Unidos quiere ser vuestro socio", aseguró.

Por otro lado remarcó que todavía hay "muy pocos" cubanos con acceso a internet y aquellos que sí lo tienen normalmente deben usar conexiones "caras y lentas". Según Obama, Estados Unidos quiere “ayudar” a Cuba a "despegar" en ese sentido.

Tras este discurso de los “beneficios” de la entrada de capitales y de que todos tendrán “las mismas oportunidades”, Obama pretende encubrir el retorno al capitalismo y la penetración de las multinacionales yanquis en la economía cubana. El “diálogo” con los cuentapropistas tiene el objetivo de crear una base social favorable a mayores y más profundas reformas pro capitalistas. Algunos cuentapropistas, sobre todo aquellos que reciben dólares de familiares en EE.UU., están haciendo buenos negocios. Pero este sector social, por su tamaño y peso económico, no podría competir con las grandes empresas ni desarrollarse a su lado. A lo sumo una pequeña fracción podrá tener un rol dependiente, subordinado y muy secundario de los capitales de peso.

Los principales negocios los harán las grandes multinacionales norteamericanas (asociadas a las empresas estatales que controla la elite de la burocracia gobernante) especialmente en el turismo, como puede verse con el anuncio que hizo este mismo lunes la mayor empresa mundial de cruceros del mundo, Carnival Corporation. Lo mismo en las telecomunicaciones donde, aún siendo un negocio de volumen muy inferior al turismo, también acaba de anunciar su ingreso la gigante Verizon.

Nuevos negocios

En este sentido, en vísperas y durante la visita histórica de Obama a Cuba se han anunciado varios acuerdos de empresas estadounidenses para empezar o expandir sus operaciones en la isla. Es el caso de la compañía Booking.com, del grupo Priceline, que firmó un acuerdo con Cuba por el que será la primera empresa estadounidense de reservas de hoteles en línea que opera en la isla.

La empresa estadounidense de alquiler de viviendas particulares Airbnb ampliará su licencia para que turistas de todo el mundo, y no solo de EE.UU., puedan alojarse en las 4.000 residencias con las que tiene suscritos acuerdos en Cuba.

Como dijimos, la estadounidense Carnival Corporation, la mayor operadora de cruceros del mundo, anunció el lunes que el próximo 1 de mayo realizará su primer crucero de Miami a La Habana tras recibir la aprobación del gobierno cubano. Carnival se convierte en la primera compañía de cruceros que logra dicha autorización y que navegará a Cuba en más de cincuenta años. La empresa anunció también ayer que firmó los contratos con la empresa cubana Havanatur Celimar para operar la ruta desde y hasta Miami pasando por distintos puertos cubanos.

También una empresa de tractores norteamericana anunció hace pocas semanas que operará en Cuba con una ensambladora para vender a campesinos privados y cooperativas. El mismo camino siguen Western Union y Google.

¿A dónde va Cuba?

En Cuba sigue primando la propiedad estatal (o mixta) sobre áreas clave de la economía. Todavía perduran elementos de las relaciones sociales establecidas por la revolución, aunque erosionadas por la planificación burocrática y las medidas pro capitalistas tomadas durante el periodo especial y en los últimos años, como el control sobre el comercio exterior, la banca, y los servicios y gran parte de las industrias nacionalizadas. Por eso Cuba sigue siendo un estado obrero burocratizado que está en proceso de descomposición con las reformas pro capitalistas que está implementando Raúl Castro.

Sin embargo, estas conquistas sociales, junto con otras como la salud y educación gratuitas, están siendo destruidas por la política de la burocracia que trata de negociar con el imperialismo su lugar en la restauración capitalista. Hay que defender esas conquistas peleando por liquidar ya e incondicionalmente el bloqueo imperialista. Revisar todas las concesiones hechas a los capitales extranjeros y acabar con todos los privilegios de la burocracia gobernante.

Mientras ésta se asocia a los monopolios y empresarios extranjeros, los trabajadores no tienen libertad de sindicalización ni derecho a huelga para pelear por sus reivindicaciones. Está prohibida la organización política por fuera del Partido Comunista, incluso para los que defienden las conquistas de la revolución.

Por eso es más necesario que nunca una revolución política que tire abajo a la burocracia y sus privilegios, acabe con el régimen de partido único e imponga un verdadero gobierno de los trabajadores y el pueblo autoorganizado y autodetermindo. Esto solo será posible enfrentando al imperialismo y proponiéndose como parte de la lucha de sus pueblos hermanos de todo el continente por liberarse de la explotación capitalista.