Luego de la investigación abierta por las acusaciones contra Karadima, no sólo su círculo cercano cae, sino que también el conjunto de los obispos puso su cargo a disposición del Papa.

Álvaro Pérez Jorquera Profesor de Historia y Geografía, historiador y músico
Sábado 19 de mayo de 2018
Luego de 3 días de reunión y de acuerdo a la declaración emitida oficialmente por la Conferencia Episcopal de Chile, el conjunto de los Obispos del país decidió dejar sus cargos a disposición del Papa debido a los casos de abusos y corrupción ocurridos al amparo de la Iglesia Catolica.
Esta crisis inició a propósito de las denuncias de abuso de menores que pesan sobre Karadima, encubiertas sistemáticamente durante años al interior de la Iglesia, reflejando con ello la profunda crisis por la que hoy atraviesa la Iglesia Católica en Chile.
Recordemos que ya este jueves 17 de mayo habían caído los cuatro obispos formados por Fernando Karadima: Horacio Valenzuela, Tomislav Koljatic, Andrés Arteaga y Juan Barros, cómplices de las acciones de Karadima, a los que se hoy se sumaron el resto de los Obispos del país, lo cual aún está sujeto a la desición final del Papa, que debe ratificar las renuncias.
Crisis histórica.
La Iglesia viene en una importante crisis, expresada en la poca convocatoria que tuvo la visita del Papa en el país, y en los múltiples cuestionamientos de la Iglesia como institución al tolerar abusos de menores en sus filas.
Junto con los casos de abusos y pedofilia, su sistemática oposición a los derechos elementales de las mujeres y la diversidad sexual terminaron por hacer decaer su influencia entre amplios sectores, especialmente entre la juventud.
Hoy en día esta crisis de la Iglesia, un importante pilar conservador que interviene desde debates parlamentarios hasta el sistema educacional, se suma al resto de las instituciones del régimen como lo son el parlamento o carabineros, debilitando también al gobierno y su agenda.
Esto es especialmente contrastante con el actual contexto de movilizaciones de contenido feminista, las cuales cuestionan directamente al conservadurismo, la desigualdad y el machismo que representan la Iglesia y partidos reconocidamente relacionados a esta institución como lo son la Unión Demócrata Independiente y la Democracia Cristiana.
Si bien la renuncia de los Obispos es oficial, queda aún la respuesta del Papa, el cual debe ratificarlas una por una.