Fue en su visita al Ingenio. El gobernador impulsa un ajuste con pérdida de puestos de trabajo.
Jueves 28 de julio de 2016 01:00
En el acto de inauguración de zafra el gobernador Morales recibió el rechazo a su plan de 811 despidos, tras afirmar su proyecto en esta ocasión.
En la mañana del lunes 25, el gobernador Gerardo Morales y su vice, el massista, Carlos Haquim, encabezaron el acto de inicio de la retrasada zafra 2016 en el Ingenio La Esperanza.
Entre las autoridades públicas presentes se encontraban los intendentes de San Pedro (Bravo-UCR), La Esperanza (Carrizo-Massismo) y La Mendieta (Ricardo Farfán-UCR), el ex intendente de San Pedro, Julio Moisés (PJ), y los síndicos de la quiebra, entre otros.
También estuvieron autoridades del sindicato (S.O.E.A) y sus abogados.
Al finalizar la misa de acción de gracias, el gobernador Morales aprovechó la oportunidad para ratificar al triunvirato de gerentes y administradores a cargo de esta nueva zafra número 134 que fueron puestos por el gobierno desde julio.
Hubo un importante operativo policial con decenas móviles, autos de policía y hasta un dron que sobrevoló el lugar.
Esta era la manera en que el gobernador se preparaba para dar sus palabras alusivas a justificar los despidos en un marco caldeado por el fuerte rechazo de las familias trabajadoras de La Esperanza y de San Pedro al plan de gobierno que hizo votar por Ley.
El clima también es tenso en el ramal azucarero a días de una brutal represión con la policía de infantería a los trabajadores azucareros de Ledesma que estaban en huelga y, más aún, por la continuidad del hostigamiento del gobierno que pretende aplicar una multa de 6.000 pesos por cada trabajador que estuvo en los piquetes en la ruta durante la medida de fuerza.
La nutrida delegación de funcionarios aplaudidores y el enorme despliegue policial no fue suficiente para ocultar la bronca obrera. Un grupo de trabajadores de distintos sectores se acercó lo más que les permitió el blindaje policial, y se hicieron escuchar con silbidos y abucheos ante las impunes declaraciones de un Gobernador que les asegura que lo mejor para el Ingenio y sus familias es recortar 811 puestos de trabajo.
“Pensé mucho lo que podía generar mi presencia acá y la de todos los funcionarios, primero porque por ahí se me pasó por la cabeza que podía entenderse por parte de algunos trabajadores, a quienes comprendo, a quienes no cuestiono que estén en contra de las decisiones y el plan que hemos puesto en marcha para que esta zafra se siga produciendo”, iniciaba su cínico discurso el Gobernador tras un mar de silbidos y abucheos, como pudo verse en el video que un trabajador del Ingenio envió a la edición digital de la Izquierda Diario, el único medio que reflejó la manifestación de los azucareros, con un artículo que rápidamente se viralizó en redes sociales mostrando el gran respaldo pupular que abraza al emblemático Ingenio.
Los azucareros denunciaron el plan de despidos de Morales, las falsas afirmaciones sobre inversión, y también le recordaron que los trabajadores del ingenio El Tabacal están en paro (por un lock out patronal), entre otros cantos y gritos que mostraron el profundo malestar y disconformidad que hay en los trabajadores.
Recorriendo las calles aledañas al ingenio se podía escuchar la bronca con el Gobernador en los obreros que salían de fábrica, en los comerciantes del lugar y en los vecinos; uno de ellos afirmaba “sepa perdonarnos el Señor de la buena esperanza, no vamos a verlo a Morales, porque no se lo merece”.
Al finalizar el acto, una veintena de camionetas Amarok reclutó a los funcionarios y en un convoy se dirigían al hospital y a los lotes del ingenio para anunciar el “plan de contingencia” que va a implicar los despidos.
Minutos después fue el cambio de turno del mediodía y decenas de motos pusieron en movimiento a los obreros que se dirigían a sus hogares para luego reingresar al trabajo. Se nota la bronca y la preocupación de cómo defender sus puestos de trabajo ante esta decisión de ajuste que fue ratificada por el gobernador en el inicio de la zafra.