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Red Internacional
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OPINIÓN. Opinión: La "silenciosa" carrera electoral y el choque con el "Chile real”

La “carrera silenciosa” ya comenzó. Los partidos del régimen -en un marco de profunda desconfianza- deberán poner a prueba quien será los mejores candidatos para sus respectivas coaliciones. Hasta el momento ninguna tienda ha podido entregar luces de alguna candidatura segura y el “segundo tiempo” del gobierno pondrá en el centro el desarrollo de la polarización o la búsqueda del consenso electoral.

Sebastián Castro

Sebastián Castro Director Colegio de Periodistas Antofagasta

Domingo 22 de septiembre de 2019

La derecha entre la polarización y el consenso

“No hay ningún sector que esté logrando confianza”. Con estas palabras el militante Evópoli y Senador Felipe Kast define el momento pre electoral que se vive a nivel nacional. Y es que en un marco de profunda desconfianza, los partidos del régimen desde la exnueva mayoría hasta el reciente conformado Partido Republicano no han dado una respuesta satisfactoria a sus anhelos electorales.

La cuenta estuvo marcada por altos precios que hoy deben pagar: PENTA, SQM y los casos particulares de cada sector son muestra además no solo de la existencia de una marcada distancia entre estos partidos que legislan bajo intereses propios y de cercanos, sino también de una crisis que se pondrá a prueba bajo un leve aumento de expectativas y el surgimiento de nuevas fuerzas políticas en Chile.

Si bien esto es un análisis con bastante agua bajo el río, las contradicciones al interior de estos conglomerados se tiende a profundizar por las estadísticas y los nuevos rostros en política.

Si Joaquín Lavín (UDI) hoy es la carta mejor posicionada para la centro derecha, JAK lo está siendo para un espectro de una ultra derecha que según los analistas no supone ningún peligro electoral.

Sin embargo rostros como la frenteamplista Beatríz Sánchez también son parte de un espectro que tiende a la incipiente polarización y la discusión de “tres tercios” no muy marcados, pero si en vías de.

Esto pone en un incómodo escenario político electoral a la derecha, la cual deberá tomar decisiones que marcarán el “segundo tiempo” de su gobierno y en donde lograr posicionar las reformas estructurales son prioridad.

“La contingencia siempre va a ser un tema y un buen gobierno es un gobierno que es capaz de no solo reaccionar a esa contingencia, sino que mantener siempre la música de fondo de las reformas estructurales que quiere impulsar”, manifiesta Kast en la misma entrevista realizada para La Tercera.

En este sentido para el director del Centro de Análisis Político de la Universidad de Talca, Mauricio Morales el gobierno y las decisiones deben ir por el carril de las primarias al interior de Chile Vamos, que en competencia con Kast deberá lograr generar una “derechización interna” con el fin de lograr sacar adelante un candidato que en las próximas elecciones pueda “generar consenso”.

Lavín (UDI) es un candidato que no querrá entrar en un debate público con Kast, sin embargo en la interna será el programa que convenza a esos sectores “más a derecha” lo que defina el futuro no solo de un programa de centro derecha para Chile sino la constitución de una política de consenso que le permita un eventual tercer gobierno.

Hay detractores a la interna como el Senador Ossandón, quien en entrevista con El Mercurio de Santiago manifestó que le encantaría una primaria de Kast con Lavín: “es un tipo de derecha” (refiriéndose a JAK).

Si hasta el momento el argumento de los “Tiempos Mejores” se basó en la reconstrucción de una economía cruzada por el fin del super ciclo del cobre y la generación de empleos – basado en la experiencia del primer gobierno – no ha sido más que un demagogia basada en políticas represivas y la imposibilidad de la instalación de su programa y reformas estructurales.

Ante tal impotencia política ha sido el propio RN Manuel Ossandón quien dispara “hacia adentro”: con un “comité político sobrepasado” y la faloco esta de una estrategia llamó a “dejar los caprichos de lado” con el fin de consolidar a “Renovación Nacional como el partido más consolidado del país”. ¿Lo lograrán?

La exConcertación tampoco se salva

Frente a la discusión del “nuevo pacto social”, el debate gira a quién “conducirá” este. Aquí Ossandón no se pierde y contempla en su análisis al “Chile Real”, ese de millones de trabajadores que hoy ven el estancamiento como el fin último de una economía que solo crece para los grandes millonarios del país.

Aquí el debate no solo se contempla para la derecha, quienes hoy deben tomar decisiones presionados por la fecha legal para retirar a sus potenciales candidatos de cargos públicos; sino también para una golpeada exNueva Mayoría la cual hasta el momento analistas y la derecha parten sus análisis de lo desdibujado de este sector en el plano político y del “Chile real”.

Si bien hay indicios y nombres que puedan dar “forma” a una eventual candidatura de la centro izquierda en el país, esta no se condice con el “aumento de expectativas” y la aparición de nuevas fuerzas políticas en el tablero; deben negociar.

Hoy los analistas y encuestas ponen a José Miguel Insulza por el Partido Socialista, al alcalde Daniel Jadue por el Partido Comunista, Heraldo Muñóz por el PPD y a Velasco por Ciudadanos como las principales potenciales figuras de una centro izquierda marcada por los casos de corrupción, la crisis del “progresismo senil” a nivel latinoamericano y el marcado legado de administradores y profundizadores de la herencia política de la dictadura de Pinochet.

Sin embargo lo que los cruza en el momento es una falta de “proyecto país” que le de un sustento programático y político a su relato. Esto pone en mejor posición a una derecha que por su lado tampoco genera la confianza que necesita.

Frente a nuevas fuerzas políticas, el verdadero “putch parlamentario” que se vivió en las elecciones del año 2017 por parte del Frente Amplio – que lo dejó con 21 parlamentarios en las distintas cámaras- significó el desafío de concertar nuevos (obligatorios) consensos.

“Desde el retorno a la democracia, jamás vi una oposición tan perdida, sin ideas” manifestó Ossandón, sin embargo culpa al gobierno de una estrategia errada y de “lograr unirlos”. En este sentido es que el FA ha jugado un rol de “mediador” entre el “Chile real” y los intereses de los parlamentarios que deben chocar si o si con esas estancadas aspiraciones. Y es que un factor de “unidad” podría ser el FA si es que el programa de los partidos como el PS (golpeado por sus lazos con el narcotráfico) y sobre todo la DC logra “acoplarse” a los nuevos consensos del “pacto social”.

Hasta el momento la política del FA ha sido de declaraciones, tal como plantea RD en “no trabajar” con la exNM y la Democracia Cristiana. Aún quedan dos años para determinar pactos y “posiciones reales”.

En ese sentido Morales de CAP pertenecientes a la U. de Talca posiciona a Beatriz Sánchez como una “dura de matar” y de ser así una “líder de la oposición”. Argumenta que eventualmente habrían cuatro candidatos a la presidencia mas los ya clásicos “outsiders”. ¿Podría ser esto el inicio de pactos que terminen con solo tres candidatos (ultra derecha, derecha y centro izquierda unida) o los cuatro propuesto por morales donde el FA ante su mejor posición la aproveche para generar una mayor polarización en la papeleta?

¿Que rol jugará la DC, que ha demostrado estar últimamente más en el terreno de las políticas represivas del gobierno de Piñera? ¿Será un factor al interior de un posible pacto por fuera del PC y el pacto “unidad para el cambio” y el posible “camino propio” del FA?

La vía de una candidatura de trabajadores

Como experiencia nueva e inédita se encuentra además una alternativa independiente, de la cual surgieron 8 candidatos a nivel nacional en las elecciones del año 2017.

Se trata de candidaturas que se plantearon como “outsiders de izquierda” y obtuvieron una buena votación en los comicios. En Antofagasta y Santiago se plantearon ante una crisis profunda de legitimidad del régimen post 2011.

Hoy, y tras realizado un encuentro de las diversas luchas de los últimos meses -Chuquicamata, Walmart y la movilización nacional docente- se votó realizar levantar nuevas candidaturas desde el mundo de los trabajadores, el movimiento de mujeres y la juventud, quienes relegados hoy no tienen voz ni voto y solo han sido afectos de las políticas como aula segura y admisión justa promovidas por el gobierno.

De ahí crece la necesidad de plantear candidaturas que se planten frente a los intereses de grandes empresarios que controlan el parlamento y la impotencia de una oposición parlamentarista para expresar no solo la unidad en las calles que se vio en la primera mitad del gobierno de Piñera sino también de ser un garante de las aspiraciones de millones, de ese “Chile real”, del cual deberán chocar todo aquellos que se planteen como un posible candidato a la presidencia del país.


Sebastián Castro

Periodista Audiovisual

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