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LUJO BURGUÉS. Ostentación y lujo: Kim Kardashian festejó sus 40 en una isla privada “libre de covid”

El festejo vuelve a mostrar la distancia sideral entre los y las grandes millonarias del mundo y la inmensa mayoría obrera y popular.

Miércoles 28 de octubre de 2020 10:10

“Quien tiene plata hace lo que quiere”, es un dicho más que común. La frase, usada a diario, no alcanza sin embargo para describir qué se puede hacer si se tiene mucha plata.

Es el caso de los y las grandes millonarias o multimillonarias que pueblan el mundo. Empresarios y empresarias que acrecientan su riqueza mientras las grandes mayorías populares se empobrecen al calor de las crisis económica y social que vino a profundizar la pandemia del covid-19.

Kim Kardashian lo dejó claro en las últimas horas. La empresaria festejó su cumpleaños en una isla privada, con varias decenas de personas que viajaron en un avión privado hasta el lugar. Aunque no trascendieron los montos de lo que habría gastado, es evidente que se trata de cifras abultadísimas.

En su cuenta de Instagram, Kardashian escribió que “antes de la Covid, no creo que ninguno de nosotros apreciara realmente el simple lujo que era poder viajar y estar junto a familiares y amigos en un entorno seguro. Después de 2 semanas de múltiples exámenes de salud y pedir a todos que se pusieran en cuarentena, sorprendí a mi círculo íntimo más cercano con un viaje a una isla privada donde podíamos fingir que las cosas eran normales solo por un breve momento”.

La “normalidad” de los amigos y amigas de Kardashian no tiene nada que ver con la de miles de millones de personas en todo el mundo. Ni antes ni durante la cuarentena. Con una fortuna estimada en USD 900 millones, el lujo y la ostentación son un componente activo de la intensa vida pública de esta empresaria.

Hace más de 150 años, en El Capital, Karl Marx escribió que “la acumulación de riquezas en un polo es, por lo tanto y al mismo tiempo, la acumulación de miseria, agonía de trabajo duro, esclavitud, ignorancia, brutalidad y degradación mental, en el polo opuesto”.

Cada tanto, los festejos ostentosos como éste vienen a recordarnos esa brutal distancia entre la vida -y la posibilidad de celebrar un cumpleaños- de los grandes multimillonarios y la mayor parte de la humanidad. Una razón más -entre muchas otras- para seguir luchando por derribar el capitalismo.