Esta tarde, por orden de la delegación de gobierno de la Comunidad de Madrid, la policía ha desalojado el Centro Social Ocupado Autogestionado "La Osa Morada".

Alejandro Bravo Madrid
Domingo 12 de junio de 2016
Foto: CSO La Morada
Este centro, sito en el madrileño barrio de Chamberí, había sido ocupado recientemente por miembros del antiguo CSOA La Morada. Las fuerzas represivas han evitado con prontitud la liberación del espacio.
La Morada, un centro de barrio vecinal en el que se celebraban actividades culturales y se reunían múltiples colectivos desde el año 2012, fue previamente desalojado el pasado 20 de abril por la fuerza y de forma ilegal a iniciativa de la inmobiliaria InmoGlaciar -actual propietaria del edificio- con el apoyo del gobierno de Cristina Cifuentes. Según denuncia la Asamblea de La Morada en su página web la expulsión de sus miembros transcurrió de la siguiente forma:
“Ante la resolución del juez, esta inmobiliaria decidió el 20 de abril actuar por cuenta propia, contratando dos guardas de seguridad que de madrugada REVENTARON LA PUERTA del edificio y se encerraron dentro. A primera hora de la tarde acudieron al lugar muchos usuarios y usuarias para protestar por el allanamiento del centro social. La inmobiliaria avisó a la policía y ésta, tras un desorbitado despliegue, procedió a la detención de 32 personas, a pesar de que no se había producido ningún altercado violento. Durante varias horas una abogada trató de hablar con la policía in situ, pero los efectivos de la policía SE NEGARON UNA Y OTRA VEZ a remitirla a su mando. A las once de la noche por fin la abogada consiguió mostrarle al mando policial el documento que acreditaba que un juez había denegado el desalojo, y explicarle que estaban cometiendo un desalojo improcedente. La respuesta del mando fue contundente: “ME DA IGUAL ESE DOCUMENTO, NOSOTROS CUMPLIMOS ÓRDENES DE DELEGACIÓN DE GOBIERNO”. De esta manera quedaba claro que LA DELEGADA DE GOBIERNO HABÍA ORDENADO a la policía proteger a los guardas de seguridad privada que habían reventado las puertas del centro horas antes, sin tener en cuenta la situación judicial del edificio”.
El cierre de La Morada se enmarca en un conjunto de ataques a estos espacios autogestionados que, como decíamos en un artículo anterior, surgen como un cuestionamiento a la propiedad privada y de lucha contra las élites financieras y económicas que dibujan el paisaje urbano capitalista frente a la escasez de espacios para las clases populares. De hecho, un destino similar pesa actualmente sobre el CSOA La Dragona.
La ciudad de Madrid, pese a los promulgados "cambios", continúa siendo la capital de la "patada en la puerta".