Según Vignolo, el secretario de estudios de la Escuela, Manuel Muñoz, tenía como costumbre solicitar distintos productos, como whisky y perfumes, para asegurar la continuidad de los profesores que se ausentaban de las clases, manteniendo los pagos.
Kevin Bustamante Médico de Familia, trabajador de Atención Primaria de Salud, militante del PTR.
Sábado 7 de julio de 2018
Policía de Investigaciones (PDI) estaba siendo una de las pocas instituciones que se estaba asalvando de estar en en el ojo del huracán de las corrupciones. Sin embargo, esta semana se produjo la denuncia de un subcomisario de la Escuela de Investigaciones (Alejandro Vignolo) quien se refiere irregularidades en el pago a quines se desempeñan como profesores en la institución.
Según Vignolo, el secretario de estudios de la Escuela, Manuel Muñoz, tenía como costumbre solicitar distintos productos, como whisky y perfumes, para asegurar la continuidad de los profesores que se ausentaban de las clases, manteniendo los pagos.
El Director General de la PDI, Héctor Espinosa, se reunió a discutir estos asuntos sin antes un comunicado donde expresa que en marzo de este año se instruyó una investigación interna a cargo del Departamento V de Asuntos Internos, dependiente de la Inspectoría General, "la cual determinó que no existieron hechos que afecten la probidad administrativa".
Pese a esto, agrega el escrito, "la institución instruyó [otro] sumario administrativo para establecer eventuales faltas en este ámbito y pondrá todos los antecedentes a disposición del Ministerio Público". Uno más de los 1.163 sumarios que la institución a realizado desde 2016, a la par que se abría el famoso caso Paco-Gate.
Por ahora no hay un caso judicial en curso, ni menos personas siendo investigadas, pareciera que hasta el momento PDI mantiene todo en su control, aunque eso está por verse. A fin de cuentas Carabineros y PDI ya viven una vida de privilegios y lujos sobre todo en sus capas superiores. Instituciones que son financiadas íntegramente por el Estado que tiene como principales contribuyentes a los trabajadores que no vemos mejoras en nuestros salarios y condiciones de vida.