PSOE y Unidas Podemos se comprometen a la derogación de la reforma laboral en los términos que se establece en el acuerdo de coalición de gobierno y el Plan de Recuperación enviado a Bruselas. Las negociaciones pasarán ahora a la mesa de “diálogo social” con sindicatos y patronales.

Roberto Bordón @RobertoBordon13
Martes 2 de noviembre de 2021
Foto: Las vicepresidentas del gobierno de Economía Nadia Calviño y Trabajo Yolanda Díaz.
La Secretaría de Estado de Comunicación ha informado del pacto al que han llegado PSOE y Unidas Podemos para derogar la reforma laboral de 2012, la realizada por el PP, según los términos del acuerdo de coalición de gobierno firmado entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias como del plan creado por el Ministerio de Trabajo y enviado a la Unión Europea dentro del Plan de Recuperación.
Entre las reformas aparentemente se incluye la simplificación de contratos, la revisión de la prevalencia de los convenios, la ultraactividad, y la subcontratación. La parte que la propia vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, deseaba abordar en su propuesta.
Aun así, la información dada por la Secretaría de Estado de Comunicación plantea una serie de dudas, ya que, si bien a primera vista parece que el gobierno cede ante la presión de CCOO y UGT en cuanto a la cuestión de los convenios sectoriales frente a los de empresa, no queda tan clara cuál es su postura respecto a la temporalidad en el mercado laboral. Tan solo establece que: “Se subraya la necesidad de simplificar y reordenar el menú de contratos de trabajo, y de reforzar “el principio de causalidad en la contratación temporal”, así como favorecer el uso del contrato fijo discontinuo para actividades cíclicas y estacionales. Lo cual ya permite ver que las empresas van a tener un importante margen de maniobra para seguir precarizando a sus trabajadores.
Además, se establece que toda reforma va a pasar por el diálogo social entre patronal, sindicatos y gobierno, por lo que si bien algunos sectores ya celebran, queda ver qué llega realmente a materializase. Máxime cuando todos los actores han admitido que no se trata de una derogación completa de la reforma y cuando, además, no se toca una coma de la reforma laboral realizada por el PSOE anteriormente, aquella que Unidas Podemos hace tiempo renunció a intentar derogar.

Roberto Bordón
Andalucía