El joven trapero busca desatanizar lo que significa ser flayte en Chile a través de la música: "Eso es el trap al final, buscarse la vida. Es música para la juventud. Canta de cosas que uno vive en la juventud".
Sábado 25 de mayo de 2019
El trapero Pablo Chill-e, con 19 años de edad ya es fenómeno del trap y parte de toda una generación de jóvenes artistas en la escena de la música urbana que se ha popularizado por su contenido provocativo y explícito. Y es que su música ha dado qué hablar por ser reflejo de lo que se vive en las poblaciones de Chile, la realidad tal cual es de un lugar que nadie habla: la marginalidad de la juventud y la realidad de los barrios periféricos.
Pablo Chill-e se encarga de dejar claro lo que realmente sucede: la droga y la pasta base como una "gangrena" en las poblaciones, la deserción escolar y el porte de armas por "autodefensa" es pan de cada día en los barrios, la delincuencia y el robo son alternativas a la pobreza que les impone la desigualdad del neoliberalismo en Chile. Un ejemplo es la canción FACTS, donde canta:
Quieren saber por qué hay corrupción?
Senadores ganando más que un profesor
Quieren saber por qué hay delincuencia?
El paco opresor no le tiene paciencia
A la gente morena, la de población
Niños que no tienen pa’ colación
Tantos millones pa’ ver a ese papa
Los pobres no comen con una oración
Pa’ colmo el católico de clase media
Solo podrá verlo por televisión
En un contexto de criminalización a la juventud por parte del gobierno de Piñera con el control preventivo desde los 14 años y la propuesta de toque de queda a menores de edad de parte de Acción Republicana, es la misma juventud que mediante la música nos recuerda las miserias a las que son arrojados, de eso habla el artista popular Pablo Chill-e la delincuencia, la drogadicción, la deserción escolar y la vida lumpen es consecuencia directa de un Chile desigual, del cuál los más beneficiados son los mismos por los que gobierna Piñera: los empresarios, la clase alta.
Sin embargo hay que superar esos aspectos de los vicios de la marginalidad y organizarse contra esta desigualdad. La juventud precarizada, los estudiantes, la clase trabajadora, son quienes pueden transformar esta realidad "tan charcha".
Es en este sentido donde la música urbana se ha vuelto una escena importante para la juventud hoy. Pablo Chill-e y su irrupción en el trap chileno es ejemplo vivo de esto.