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Red Internacional
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Estado Español. Pablo Iglesias renunció al Gobierno español para evitar una derrota electoral en Madrid

El líder de la formación Podemos anunció este lunes que deja la vicepresidencia del Gobierno de coalición que dirige Pedro Sánchez, para presentarse en las elecciones madrileñas. Busca de esa manera frenar la crisis en Podemos, separarse de la gestión gubernamental y forzar un acuerdo con su viejo socio, Íñigo Errejón.

Lunes 15 de marzo de 2021 16:49

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, anunció este lunes en un vídeo dirigido a la prensa que abandona la vicepresidencia del Gobierno que comparte con los "socialistas" del PSOE, encabezado por Pedro Sanchez, para ser el candidato por Unidas Podemos en las elecciones del 4 de mayo a la Comunidad de Madrid.

"Voy a presentarme a las elecciones del próximo 4 de mayo en la Comunidad de Madrid", actualmente controlada por la derecha conservadora del Partido Popular (PP), afirmó Iglesias en un video en sus redes sociales.

"Lo he estado meditando mucho; he decidido que si los inscriptos quieren, voy a presentarme a las primarias para ser candidato a las elecciones de la Comunidad de Madrid", indicó Iglesias, quien sostuvo que "un militante debe estar ahí donde es más útil".

El dirigente, de 42 años, ocupaba la vicepresidencia de Derechos Sociales desde enero de 2020 cuando Podemos entró al Ejecutivo como socio menor del PSOE.

Iglesias dijo que transmitió a Sánchez su "decisión de dejar el puesto en el Gobierno cuando comience la campaña", y anunció que proponía como su sucesora en el cargo a la actual ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, militante del Partido Comunista de España (PCE) e integrante de Unidas Podemos. Todos estos cambios están a la espera de si son aceptados o no por el presidente Pedro Sánchez.

En líder de Podemos busca de esta manera oxigenar a su formación, que viene de una serie de derrotas electorales. Por otro lado busca separarse de la gestión del Gobierno central y de su socio el PSOE, que acaba de protagonizar un escándalo en Murcia cuando buscaba negociar una moción de censura secreta contra el Gobierno local del PP de la mano de un acuerdo con el derechista Ciudadanos. Ciudadanos, que surgió como una alternativa por derecha al conservador PP, de la misma manera que Podemos buscó ubicarse a la izquierda del PSOE, está en una crisis terminal con la renuncia de muchos de sus miembros que migran al PP y presionado por extrema derecha por la formación VOX. Iglesias ve a Podemos en el espejo de Ciudadanos y busca darle aire fresco tratando de competir en Madrid, presionando a un acuerdo común a su excompañero y fundador de Podemos, Íñigo Errejon, que hace unos años rompió y armó su propia organización, llamada Más Madrid.

Con respecto a la performance electoral, las derrotas de Podemos y sus socios en Galicia y el País Vasco, y su estancamiento e irrelevancia en Catalunya y los pronósticos de las encuestas para para Madrid, donde podían llegar a quedar fuera de la Asamblea legislativa, daban cuenta de que el espacio político del neorreformismo ibérico de Podemos estaba siendo reconquistado por la pata izquierda del bipartidismo a la que han ayudado a recomponerse.

Por otra parte el fracaso de la llamada "Operación Murcia" dejaba al PSOE y a sus socios actuales -Unidas Podemos- y potenciales -Más Madrid- en muy mala situación.

Alejandro Bravo, editor de Izquierda Diario del Estado español señala que "Perder Madrid significaría para Podemos su virtual desaparición del panorama autonómico, lo que podría ser el primer paso a la irrelevancia política. Es desde el intento de garantizar la supervivencia del proyecto que hay que entender la decisión de Iglesias. En el corto plazo se buscaría evitar una nueva debacle en estas elecciones. Mientras que en el largo plazo podría tratarse de un nuevo intento de Unidas Podemos de reubicarse en relación al PSOE que, según cada nueva encuesta, parece reforzarse constantemente a costa de sus socios minoritarios".

Pablo Iglesias busca presentar su candidatura desde un discurso épico de lucha contra la derecha y la extrema derecha y haciendo un llamamiento a la unidad de la izquierda. Una maniobra que principalmente se dirige a forzar un acuerdo con Más Madrid, pero también para poner al conjunto de la izquierda social y política madrileña bajo su hegemonía.

Pero el endurecimiento del discurso por parte de Iglesias y Podemos no esconde que la receta es la misma que la de todos estos años: seguir apostando al malmenorismo. En pos de evitar un futuro Gobierno del PP y VOX, estarían dispuestos a alcanzar un acuerdo con el PSOE -y puede que hasta con Ciudadanos.

Su participación en el actual Gobierno de Pedro Sanchez es el mejor ejemplo de los resultados de las recetas del neorreformismo. "El ’gobierno más progresista de la historia’ no solo no ha cumplido la inmensa mayoría de los limitados compromisos de la coalición, sino que ha descargado los costes de la crisis económica y sanitaria sobre los hombros de las clases populares rescatando grandes empresas, salvando a la corrupta monarquía de una de sus mayores crisis, abriendo CIES, manteniendo la reaccionaria Ley de Extranjería, y reprimiendo a la juventud que salía a protestar por la libertad de expresión", señala Bravo.

Por su parte, Santiago Lupe, portavoz de la Corriente Revolucionaria de Trabajadoras y Trabajadores (CRT) analiza que "Esta decisión puede salirle mal y cosechar otro desastre electoral. En ese caso Podemos puede acabar compartiendo fecha de muerte con el ’Podemos de derecha’, Ciudadanos. Pero si la apuesta es ganadora se abren dos posibilidades. Si todo queda ahí, habrá sido a un alto coste, pero Iglesias podría lograr la preservación por un tiempo de su proyecto político, y, de paso marcarse un gesto de fuerza en el seno del Consejo de Ministros y Ministras. Si lo hace como jefe de la oposición a un Gobierno madrileño de PP-Vox o como parte de un nuevo Gobierno autonómico de amplia coalición, que podría incorporar a Ciudadanos, si no se extinguen, lo veremos el día de las elecciones.

Frente a una nueva propuesta de elegir por el mal menor, Lupe señala que "Desde la CRT sin embargo, estamos planteando una propuesta que salga de este eterno “mal menor” que encuentra formulaciones cada vez más a la derecha. Hoy frenar a la derecha del PP-Vox incluye la posibilidad de pactar con la neoderecha de Ciudadanos, mañana puede ser apoyar al PP para evitar que acabe pactando con Vox. Nuestra propuesta a Anticapitalistas, Izquierda revolucionaria, otros grupos como Corriente Roja y a compañeras y compañeros activistas sindicales, estudiantiles, del movimiento de mujeres y los colectivos antirracistas, es a conformar un frente anticapitalista y de clase, que pelee por un programa para que esta crisis la paguen los capitalistas, apueste por el desarrollo de la movilización social para hacer frente a las políticas neoliberales y el avance de la derecha y mantenga total independencia del ala “progre” del establisment que quiere aplicarnos los mismos ataques. Poner en pie otra izquierda es cada vez más una cuestión vital. Al avance de la derecha no se le puede oponer un “izquierda” que abona la desmoralización y falta de soluciones a los graves problemas sociales, el caldo de cultivo sobre el que Vox trata de avanzar. Pero además, sin un izquierda así, que ponga eje en el desarrollo de la moviliación social y la autoorganización para pelar por un programa anticapaitalista, no hay salida posible a los grandes problemas de paro, vivienda o pobrera, ni horizonte de terminar con un régimen monárquico heredero de la Dictadura".

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