
Joe Molina Trabajador despedido de Panrico, Barcelona | @joemolina57
Jueves 12 de marzo de 2015
La semana pasada el fabricante de bollería industrial, Panrico, comunicó al Comité de empresa, (compuesto por delegados de CCOO y UGT), el despido de 23 trabajadores del área de logística. Es decir prácticamente la totalidad, excepto cuatro que “casualmente” no secundaron la huelga de 8 meses que llevamos adelante.
Tal como denunciaron hoy las trabajadoras y trabajadores despedidos en una rueda de prensa frente al Parlament de Catalunya, estos despidos vienen a sumarse a los 138 ya realizados durante 2013 y 2014 y son producto de la externalización del servicio. Es decir, se despiden trabajadores que han luchado y aún conservaban algunas conquistas y se sustituyen por una empresa externa subcontratada que se encarga de realizar los mismas tareas, pero pagando salarios de miseria y con condiciones de precariedad.
Hoy #Panrico en lucha x nuevos despidos.Rueda de prensa en el Parlament llamando a las organizaciones a apoyar lucha pic.twitter.com/Hf9bilYrBm
— Clase contra Clase (@ClasevsClase) marzo 11, 2015
Se da la circunstancia de que esta nueva ofensiva vulnera un acuerdo previo al último ERE, donde en el caso de que ambos cónyuges formaran parte de la plantilla, se blindaba el puesto de trabajo de uno de ellos. Pero aún más grave es que estos despidos convierten en papel mojado el único punto a favor de los trabajadores de la sentencia judicial emitida en mayo por la Audiencia Nacional.
Entonces los jueces dieron la razón a la empresa avalando el grueso de los despidos. Sin embargo rechazo los previstos para 2015 que en el caso de la planta catalana eran los del área de logística. Ahora la empresa, utilizando algunas maniobras técnicas -como realizar despidos individuales y desvincularlos de los acuerdos anteriores-, logra pasar por alto la sentencia. Y como es de costumbre, los jueces y el Estado le dejan hacer. No olvidemos que la Generalitat permitió la vulneración sistemática del derecho de huelga, financió los despidos del mes de septiembre y hoy sigue dando todo el apoyo a la patronal.
Una situación que recuerda mucho a la que viven nuestros compañeros de CocaCola. Nuestras dos luchas han estado coordinadas y hermanadas desde el primer día. Ellos a pesar de haber ganado el juicio en la Audiencia Nacional y tener varias disposiciones judiciales que exigían aplicar la sentencia, es decir readmitirlo y reabrir la fábrica, han sufrido la represión policial para desalojar su piquete y dejar salir maquinaria mientras la empresa se niega a cumplir los dictámenes judiciales. La Justicia y el Estado demuestran del lado de quien están.
#Barcelona Trabajadores de @PanricoBcn se solidarizan con @cocacolaenlucha. #ÁnimoCompañeros http://t.co/NrHZRzN07e pic.twitter.com/DmCCk5X4Ro
— La Izquierda Diario (@izquierdadiario) enero 17, 2015
Por otro lado de nuevo las direcciones de los sindicatos miran hacia otro lado, dejando a los afiliados a merced de la patronal y abandonados a su suerte. Para intentar tapar de cara a la galería aparecen con la “firme” promesa de que van a luchar por ellos. Promesa que han incumplido a lo largo de los ocho meses de huelga más los nueve que llevamos desde que se desconvocó. Como vienen haciendo desde el primer día, las direcciones de CCOO y UGT dejan que pasen todos los planes de la empresa y ponen palos en la rueda a toda iniciativa de los trabajadores para frenarlos.
Estos despidos, como todos los que hemos sufrido en los últimos meses, son un ataque contra todos los trabajadores. La Generalitat, la empresa y también la burocracia sindical quieren “sentar precedente”: que a nadie se le ocurra levantar la cabeza y cuestionar lo que está pasando en la mayor parte de las empresas, que los trabajadores pagamos su crisis.
Trabajdres de Panricos llaman a todas las organizaciones xa preparar movilizaciones ¡Panrico, tu lucha nuestra lucha! pic.twitter.com/T8f98yQY4J
— Verónica Landa (@lierolaliero) marzo 11, 2015
Por eso es necesario que todas aquellas organizaciones sindicales, políticas y sociales que nos apoyaron durante los 8 meses de huelga, junto con los trabajadores despedidos y los que aún están en la empresa, volvamos a movilizarnos juntos para decir basta ante un ataque que no puede pasar, y mucho menos gratuitamente a los que lo avalan desde el gobierno y los despachos sindicales.