El pasado 2 de enero en plena crisis de legitimidad de la Iglesia Católica, el Papa Francisco aceptó la renuncia del capellán de carabineros al sacerdocio, quien es investigado por casos de abuso sexual, en especial uno cometido en 1985.

Gidget Guardiola Trabajadora de la APS, Agrupación de mujeres y diversidad sexual "Pan y Rosas"
Domingo 6 de enero de 2019
La Iglesia al igual que Carabineros han venido atravesando una profunda crisis de legitimidad en el último tiempo, el primero debido a los numerosos casos de abuso sexual de parte de religiosos a niños y niñas, y el segundo tras los distintos casos de corrupción y montajes contra el pueblo mapuche, siendo el brutal asesinato de Camilo Catrillanca en la Araucanía la gota que rebalsó el vaso, dejando la aprobación de la institución por el piso.
Frente este panorama en Talca el ex capellán de Carabineros Luis Egaña envió una carta al Vaticano dirigida al Papa Francisco solicitando su aprobación para retirarse de sus labores religiosas debido a la investigación en su contra tras un caso de abuso sexual a un menor cometido el año 1985. Cabe destacar que el ex capellán fue uno de los defensores de Karadima cuando salieron a la luz los abusos sexuales cometidos a menores.
En plena crisis y con todos los ojos de la población encima de las dos instituciones es que el Papa decide aceptar esta renuncia al igual que Carabineros, un problema menos de que preocuparse después del asesinato del comunero mapuche y los numerosos casos de abuso sexual contra menores de parte de los feligreses.
La Iglesia y Carabineros son dos instituciones que a lo largo de la historia han estado profundamente de la mano con los gobiernos de turno y los empresarios, oponiéndose con todo el poder que les entregan a derechos fundamentales como el aborto legal, libre, seguro y gratuito, el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género, obstaculizando y oprimiendo el desarrollo de los movimientos encabezados por trabajadores, mujeres y estudiantes, tal como lo vimos el 2011 con el movimiento estudiantil que desestabilizó el pasado gobierno de Piñera, el 2018 con el movimiento de mujeres, en Valparaíso con los portuarios o como lo vemos en la Araucanía siendo fuerzas especiales con el comando jungla a la cabeza de reprimir, golpear y asesinar a mapuches que luchan por recuperar las tierras quitadas en dictadura para el saqueo descontrolado de las forestales.
Dos instituciones avaladas por el Estado que solo existen para controlar a la población usando distintos métodos, ya sea por la moral o la fuerza.
Para terminar con los privilegios a los abusadores de menores y los protectores de la propiedad privada, debemos comenzar por cuestionar el rol que cumplen dentro de la sociedad, siendo los grandes empresarios y sus gobiernos los únicos beneficiados con su actuar, saquemos su moral conservadora de nuestras vidas separando la Iglesia y el Estado para dejar de financiar con fondos públicos a curas abusadores, basta de impunidad a quienes se niegan profundamente a los derechos de las mujeres y la diversidad sexual. Para terminar con el abuso de poder y la represión terminemos con la corrupta institución de carabineros quienes solo velan por la seguridad de los grande grupos económicos del país.

Gidget Guardiola
Trabajadora de la APS, Agrupación de mujeres y diversidad sexual "Pan y Rosas"