Sin sorpresa, Rusia salió a apoyar al gobierno de Nicolás Maduro ante la ofensiva imperialista y de la derecha continental en Venezuela. Para Rusia, la autoproclamación de Guaidó como presidente encargado de la mano de Trump "lleva directamente al caos, a la destrucción de la bases del Estado venezolano".
Jueves 24 de enero de 2019 13:18
La disputa entre Rusia y Estados Unidos se trasladó al Caribe. Como era de esperarse, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, Rusia defendió la legitimidad de Nicolás Maduro frente a la injerencia imperialista en el país, y acusó a Estados Unidos de intentar desbancar a su gobierno.
"El juramento del opositor ’presidente interino de Venezuela’ (Juan Guaidó) y su inmediato reconocimiento por Estados Unidos y otros países (...) busca acentuar la división de la sociedad venezolana, incrementar la confrontación en las calles (...) y continuar la escalada del conflicto", se declaró desde el Ministerio.
Según Moscú, la creación premeditada en Venezuela de lo que llamó una "dualidad de poder", "lleva directamente al caos, a la destrucción de la bases del Estado venezolano".
Para Rusia, se trata de "acciones descaradas de Washington" que expresan "una nueva demostración de desprecio total de las normas y principios del derecho internacional y un intento de arrogarse el papel de juez de los destinos de otros pueblos". "Salta a la vista el propósito de aplicar el guión ya probado de derribo de gobiernos indeseados", agregó el Gobierno ruso, aunque Vladimir Putin no lo haya expresado personalmente.
Moscú dijo ver "con enorme preocupación" los apoyos de una serie de países "en el sentido de que no se puede excluir una intervención militar desde el exterior", y advirtió contra semejantes aventuras, "que pueden tener consecuencia catastróficas".
El departamento que dirige Serguéi Lavrov subrayó que solo los venezolanos pueden decidir su futuro y tachó de "inaceptable la intromisión foránea destructiva".
"Hacemos un llamamiento a los políticos venezolanos sensatos que se encuentran en la oposición al Gobierno de Nicolás Maduro a que no se conviertan en peones de una partida de ajedrez ajena", señaló el Ministerio de Exteriores. "La tarea de la comunidad internacional es ayudar al entendimiento entre las diversas fuerzas políticas de Venezuela", concluyó.
No hay que perder de vista, además de las cuestiones geopolíticas en las que también entra China (que ya expresó su apoyo al presidente venezolano) como el gran socio de Maduro, los negocios que hay en juego. El intercambio comercial entre Rusia y América Latina se sitúa en torno a los 15.000 millones de dólares y Venezuela es el segundo socio comercial de Moscú. Allí, el consorcio petrolero ruso Rosneft lleva adelante el Plan de la Patria de Venezuela, cuyo objetivo es duplicar la extracción de crudo, de 3 a 6 millones de barriles diarios para 2019, y que requerirá inversiones por un monto de 65.000 millones de dólares.