Nada queda ya en el discurso de ZeC sobre las “ilusiones” creadas durante la campaña electoral. Cuando alzaban la bandera de la remunicipalización y cuando planteaban que con el dinero ahorrado por ésta se iban a llevar adelante políticas sociales. El pago de la deuda municipal frustra todas estas “ilusiones”

Sara Povo Zaragoza | @sarapovo
Miércoles 10 de febrero de 2016
Entonces, durante la campaña, así lo declaró el candidato en las listas de ZeC y hoy concejal, Alberto Cubero: “La gestión es muchísimo más barata, te ahorras el IVA, el beneficio industrial y te ahorras las constantes mentiras de las empresas a la hora de cumplimiento del pliego” Con ese dinero planteaban, que durante sus cuatro años de legislatura se podrían hacer escuelas infantiles en los barrios y garantizar becas de comedor entre otras cosas. Pero hoy todo eso es historia, las promesas se aplazan durante décadas. Por poner un ejemplo la remunicipalización de los servicios públicos como AUZSA se plantea para el 2023.
Pagar la deuda municipal es dejar de lado las políticas sociales
Las cuentas no le cuadran a ZeC, es obvio que no se puede atender a todo por igual y que los números no se “estiran”. En este sentido las intenciones del ayuntamiento son claras, pagar la deuda municipal. Esto es incompatible con llevar adelante las políticas sociales que se proponían durante la campaña electoral y con las que generaron ilusiones en enormes sectores de trabajadores y del pueblo pobre.
Se trata de un tema central. Sin ir hasta el final, no se puede comenzar a dar pasos serios en asumir la remunicipalización de los servicios públicos más allá de que obviamente sean sin indemnización. Es decir todas aquellas empresas como por ejemplo AUZSA que no cumplan el pliego de condiciones firmado deben perder la concesión. Esto supondría recuperar estas contratas a coste 0. Ni tampoco en invertir en medidas sociales. Los trabajadores y trabajadoras no podemos asumir la deuda que han generado los capitalistas en acuerdo con los políticos de turno.
No al pago de la deuda municipal
El nuevo gobierno municipal hizo en julio una auditoría sobre el estado económico del ayuntamiento. Según sus datos la deuda a largo plazo asciende de momento a 814 millones de euros. Esa auditoría ha sacado a la luz la cuantía de la deuda, pero no ha puesto blanco sobre negro de donde viene.
No es posible ni siquiera plantearse el pago de una cifra tan astronómica sin que se haga público de donde viene. Los trabajadores y trabajadoras tenemos todo el derecho de saber su origen, tenemos derecho a saber en qué y cuanto se gastaron del dinero público los gobiernos de turno. Queremos y tenemos el derecho de saber hasta el último detalle de cómo se usó para financiar a constructoras, bancos etc...
No se debe pagar la deuda que ha sido generada por los que se han enriquecido a nuestra costa, a costa de la explotación, a costa de los servicios y el dinero público que los gobiernos de turno han invertido en grandes construcciones o en la banca. Ese dinero es de los trabajadores y el pueblo pobre y debe revertirse en estos. Los diferentes gobiernos de turno han generado una deuda de forma irresponsable en gastos absurdos que solamente han llenado los bolsillos a las grandes constructoras y la banca.
Empresas faraónicas como la Expo del 2006-2008 son un ejemplo claro del derroche de dinero público, que a pesar de sus grandes promesas nunca ser revirtió en el pueblo. Pero eso sí, le llenaron los bolsillos a los “amigos” dueños de las constructoras y los bancos que llevaron adelante esta enorme obra. Obra y puesta en escena que dejó sin aire y sin recursos a los barrios zaragozanos. Si el ayuntamiento de turno despilfarró el dinero público para la Expo 2008 ¿por qué el pueblo trabajador tiene que asumir una deuda que no debió haberse generado y que no le corresponde?
Los trabajadores y trabajadoras no somos responsables del despilfarro de los políticos burgueses, y por ello no debemos ser los que paguen sus “platos rotos”. Ninguna deuda generada por estos gobiernos que han puesto por delante nuestro, durante todos estos años, a las constructoras y a los bancos deber ser pagada ni asumida por las arcas del ayuntamiento. Es decir por nuestro dinero
En este sentido ZeC tiene que desterrar la política que de que las arcas del ayuntamiento paguen la deuda municipal. Política que va en contra de un extendido sentimiento de que la crisis deben pagarla quienes la han generado”. Si es así, esta lógica está mucho más cerca de que la deuda la paguemos los trabajadores y las trabajadoras.
Si se quieren hacer políticas sociales que verdaderamente se puedan llevar adelante, de forma sería, esta deuda no debe pagarse. Esta es una de las claves, que va más allá del encorseta-miento que supone mantenerse dentro de los márgenes del régimen podrido del ´78 y que supone el enfrentamiento y la ruptura con el mismo.
Para llevar adelante una política verdaderamente transformadora y revolucionaria desde dentro de las instituciones burguesas ZeC tiene que asumir que el día a día debe ser un constante enfrentamiento a las mismas. ZeC debe romper con la lógica parlamentarista y sacar la lucha fuera de las instituciones para desde dentro ser el altavoz de los que luchan. Aunque es lo contrario que ZeC ha hecho, más bien han institucionalizado las demandas sociales para contener así las luchas, cercando las ilusiones de los trabajadores y trabajadoras y de los y las que luchan dentro únicamente del ámbito parlamentario.