Realizamos, desde la Juventud del PTS, un primer balance de lo que dejó una elección histórica en la UNC. Aquí algunas reflexiones.
Martes 21 de mayo de 2019
El pasado 16 de mayo se desarrollaron las elecciones en la Universidad Nacional de Córdoba. Estas elecciones tuvieron la novedad de que por primera vez se eligió rector a través del voto de los diferentes claustros.
Esto sucede después de la reforma impulsada por Hugo Juri en el año 2016 en una asamblea universitaria, que es recordada por el despliegue ridículo de seguridad, incluyendo policía montada e infantería y 3 lugares posibles donde sesionar. Esto fue producto del rechazo que había generado dicha reforma en sectores del movimiento estudiantil que incluía la posibilidad de que ingresaran sectores empresariales a los órganos de gobierno universitario. Esta última medida fue frustrada por la lucha que se desarrolló.
Una elección sin grandes propuestas
El primer dato relevante es el alto nivel de participación, 63.000 estudiantes de toda la universidad acudieron a votar en las diferentes unidades académicas. El resultado final, luego de la ponderación de los votos fue: 52% para la reelección de Hugo Juri, 36% para la fórmula del kirchnerismo universitario, encabezada por el decano de Ciencias Químicas, Chiabrando, y 10% para la decana de Psicología, Patricia Altamirano, quien se presentó por el espacio de Libres del Sur.
La elección y la campaña a rector se desarrolló con Hugo Juri remarcando sus últimos años gestión al frente de la universidad y el kirchnerismo intentando diferenciarse por algunos aspectos parciales, como la política de género para la universidad. Pero el tono de la campaña fue sin propuestas de fondo ni respuestas a las consecuencias de las políticas aplicadas en los últimos años de gestión, tanto del radicalismo como del kirchnerismo. Esto no es casual, ya que todas las fuerzas están de acuerdo con mantener el status quo de la universidad, expresado en el acompañamiento unánime al presupuesto universitario, a los avances que ha tenido la CONEAU en la UNC, la intromisión de empresas privadas en la universidad y la aplicación de la LES heredada de la época del menemismo.
A horas de conocerse los resultados, les 3 aspirantes a rector coincidieron en que mantendrán como hasta ahora diálogo y consensos sin grandes diferencias. Además de que ninguno de los candidatos opositores hizo mención alguna a las imputaciones que lleva adelante el rector Hugo Juri contra estudiantes.
En resumen, fue una elección que hizo culto a la moderación y donde los problemas reales de les estudiantes: como la deserción, la precarización laboral,
o cómo la crisis económica afecta la cursada, estuvieron ausentes en cualquiera de las 3 propuestas que se presentaban.
Las elecciones por Facultad y los efectos de la lucha del 2018
A nivel de centros de estudiantes, los espacios políticos de la universidad se mantienen con pocos cambios, con Franja Morada más fuerte en las facultades más masivas y el kirchnerismo en las humanísticas. El radicalismo mantuvo sus centros de estudiantes y ganó uno más, el de Medicina a manos hasta ahora del REM (peronismo). La Bisagra, por su parte, perdió su principal centro de estudiantes, Psicología, a manos de SUR.
Desde el PTS, luego de las elecciones provinciales presentamos listas en las diferentes facultades para que se exprese una voz que plantee la necesidad de recuperar los centros de estudiantes para la organización desde las bases y para superar a las burocracias estudiantiles que son un verdadero freno a la organización, la lucha y la confluencia del movimiento estudiantil junto a los trabajadores en este contexto de ajuste, dándole continuidad al proceso de lucha del año pasado donde participaron miles de estudiantes y no sean las únicas voces en la universidad las de las agrupaciones de las diferentes gestiones.
Para partir de algunos ejemplos de como se expresó esto: la elección en Arquitectura, donde desde la lista del Frente de Izquierda, integrada por Andamio (PTS+autoconvocades) e Izquierda Socialista, se duplicaron los votos obtenidos el año anterior a centro de estudiantes y a Consejo Directivo, en una lista que planteaba claramente esta perspectiva. A pesar de haber crecido en el espacio político, este crecimiento es limitado y es un ejemplo importante a tener en cuenta. ¿Y esto por qué? Porque en la elección, la Bisagra retrocedió en votos, en parte producto de su política ambivalente en el conflicto del año pasado sin apoyar la toma, pero diferenciándose de Franja Morada, y fueron justamente los radicales quienes avanzaron en votos y espacio político. Es decir un avance de la derecha al no haber un espacio fuerte que se plantee como una real alternativa por izquierda. Por eso, el desafío que se impone en esta facultad es la de impulsar una amplia organización que se plantee como una alternativa real para recuperar el centro de estudiantes de las manos de las burocracias estudiantiles superando las diferentes luchas parciales. Esta lección es importante para todas las facultades.
Una analogía similar se puede dar en Psicología, donde se dio la pérdida del centro por parte de la Bisagra, que también jugo un rol cambiante en la lucha, donde se vio obligada por la presión de les estudiantes que lucharon (y la posición inicial del gremio docente) a participar de las asambleas y la toma, para después terminarse aliando con la FRANJA MORADA y Sur para bajarla definitivamente. SUR que no jugó ningún rol (no se pronuncio siquiera) y se mantuvo al margen, recoge por derecha un voto de rechazo a la toma del año pasado. El Frente Estudiantil de Izquierdas, en este contexto integrado por el PTS, PO y Nuevo Mas, creció en esta elección en la facultad pasando de un 2,5 a un 5,5 por ciento.
Crecimiento de la izquierda: Arte y Filo como dos ejemplos
El ejemplo más claro de la continuidad del proceso que convocó a miles de estudiantes a luchar contra el ajuste en la educación el año pasado se dio en la Facultad de Artes. Esto fue lo que intentamos expresar con la lista de La Imaginación al Poder, agrupación del PTS en común con compañeres independientes. En Artes la izquierda hizo su mejor elección en toda la UNC. Creciendo en espacio político y alcanzando un 23% de los votos. Esto no es casual, Artes fue donde comenzó la lucha en Córdoba, fue la facultad que más tiempo estuvo tomada y donde más se expresó un sector importante de estudiantes que luchó contra las burocracias estudiantiles que no querían desarrollar la lucha y la boicoteaban, producto de haber contribuido a desarrollar ese proceso y haberle dado continuidad fue el crecimiento en estas elecciones de La Imaginación al Poder, donde además otras organizaciones que no apostaron a esta perspectiva, como el MST, quedaron reducidas a su mínima expresión.
Tania Argañaraz, compañera del PTS, será la consejera en Artes y por tan solo 56 votos no se consiguió otro consejero. A la vez, se ganó una secretaría más en el centro de estudiantes, en una gran campaña militada en común con muchos compañeres independientes. En dicha facultad dejó de existir la agrupación La Kosteki, de Patria Grande, que no jugo ningún rol durante el conflicto del año pasado.
Otro ejemplo positivo se dio en la Facultad de Filosofía y Humanidades, donde también surgió un activismo importante al calor del año pasado. La elección de la izquierda expresó un avance del espacio político. En una lista encabezada por el PTS y Cauce, el frente estudiantil de izquierdas mantuvo su consejere directive, manteniendo un porcentaje similar al del año pasado y creciendo en la elección a centro de estudiantes siendo segunda fuerza en la facultad. De conjunto, el espacio de la izquierda creció hasta un 36% de los votos de la facultad, con el problema de que no se pudo presentar una lista de unidad. Este avance que se puede ver también plantea la necesidad de la organización del conjunto de los estudiantes para construir una alternativa política en el contexto actual.
En el resto de la universidad la izquierda mantuvo sus porcentajes del año pasado. En Derecho mantuvo la elección del 2018, creció en el doble de votos en la Facultad de Comunicación en un frente común entre el PTS e Izquierda Socialista.
Por la construcción y el fortalecimiento de una alternativa de izquierda en la UNC
En un contexto de crisis económica y luego de haber sido parte de la campaña del Frente de Izquierda en las elecciones provinciales y municipales, nuestra juventud intentó expresar una continuidad en las elecciones universitarias. Recordemos que en dicha elección se logró que la izquierda obtenga por primera vez una banca en el Consejo Deliberante, la cual será ocupada en primer término por Laura Vilches.
Nuestra juventud realizó una campaña en la universidad que fue la continuidad de dicha campaña provincial, proponiendo la unidad con la juventud trabajadora y la apuesta a su organización, planteando la perspectiva de la recuperación de los centros de estudiantes de las manos de las burocracias estudiantiles que solo militan por sus propios intereses y no tienen ningún interés en que los estudiantes jueguen un rol en la pelea contra el ajuste que vivimos y la necesidad de poner el conocimiento al servicio de la clase trabajadora. En este mismo sentido, además, la apuesta fue poner sobre la mesa como la situación económica golpea en la UNC. La deserción estudiantil en la UNC supera el 60% y cada vez se ve más claramente el impacto de la situación en la cursada y en la vida de la juventud. Desde hace unos meses vemos filas interminables en el comedor universitario, encarecimiento de apuntes y de los costos de vida que todo estudiante debe afrontar. A pesar de que esta situación ni radicales, ni peronistas, ni ninguna otra fuerza política fuera de la izquierda hablaron de esta realidad en un marco político donde lo que prima es la moderación para mantener las cosas tal cual están.
La apuesta política que hacemos desde la Juventud del PTS es a fortalecer la perspectiva de organización en cada una de las facultades y la alianza con los sectores trabajadores para construir una alternativa política de la juventud, las mujeres y los trabajadores. Esto debe tener continuidad mas allá de este proceso de elecciones que nos muestra una foto de los espacios políticos en la universidad pero no es el desarrollo de toda la película si logramos construir esa fuerza hacia dentro de la universidad. Más en el contexto político donde de la mano del FMI lo único que pueden venir son mayores ajustes y donde todos los candidatos que se postulan desde la formula Fernández-Fernández hasta Macri, plantean que hay que continuar con los pagos a pesar de lo que implique para la economía y las condiciones de vida del pueblo trabajador. El FMI es un enemigo declarado de la educación pública y va a ser necesaria una fuerza a la altura para enfrentar sus ataques.