Desde canales y radios afines al Gobierno dieron cuenta de la masividad del paro y de los cortes en los accesos a Buenos Aires. Y se quejaron porque Patricia Bullrich no pudo impedirlos.
Jueves 6 de abril de 2017 07:48
Desde temprano todas las empresas periodísticas nacionales dieron cuenta de la masividad de la adhesión al paro general convocado por la CGT. Estaciones vacías, avenidas desoladas e información sobre actividad paralizada en empresas y fábricas.
A partir de las 6 de la mañana la gran mayoría de los medios debieron cubrir lo que aparecía como inevitable: las nutridas columnas de organizaciones obreras, agrupaciones del sindicalismo combativo y jóvenes trabajadoras y trabajadores nucleados en partidos del Frente de Izquierda y otras corrientes.
La incertidumbre de movileras, movileros y periodistas en estudios pasaba por la posibilidad de que las fuerzas represivas del Estado intentaran evitar o, en su defecto, reprimir los cortes en Panamericana, Puente Pueyrredón, Acceso Oeste, la Autopista Buenos Aires-La Plata y otras rutas de acceso a Buenos Aires.
Una vez arriba de Panamericana y 197, del acceso al Puente Pueyrredón por la parte de Avenida Mitre o del Puente Lanoria, las y los manifestantes fueron (previsiblemente) acusados de no permitir que “miles de personas” vayan a trabajar.
Pero lo más importante fue el reproche de las y los editorialistas (con destacados como Antonio Laje en A24 o Sergio Lapegüe en TN) por el rotundo fracaso del “protocolo antipiquetes” del que el Gobierno no sólo hizo alarde en reiteradas oportunidades sino que esgrimió como una de sus mayores armas para evitar que este paro del 6A tuviera su expresión en las calles pese a la voluntad de la conducción de la CGT de hacer un paro dominguero.
Una vez superada la discusión de si "corte sí, corte no", los móviles de gran parte de las radios y los canales no tuvieron más alternativa que entrevistar a referentes del sindicalismo combativo y de izquierda, quienes relataron las verdaderas y variadas razones que tiene la clase trabajadora para parar en todo el país.
El gobierno reprime, los grupos mediáticos apoyan
Distintas empresas periodísticas buscaron mostrar durante la mañana un triunfo del gobierno en la aplicación del protocolo represivo del gobierno, mientras las cámaras y las radios mostraban que los piquetes se extendían y mantenían. El gobierno, envalentonado por la campaña que buscaba darle legitimidad a la represión, avanzó finalmente a desalojar con gases y palos la Panamericana.
Después de verse obligados, durante las primeras horas de la mañana, a dar cuenta de las numerosas acciones que protagonizan los trabajadores en numerosos puntos del país buscando haciendo activo el paro nacional, incluso a pesar de los enormes operativos de seguridad montados en distintos accesos a la Ciudad de Buenos Aires, distintos medios pasaron del lamento por la falta de intervención policial a ignorar lo que sus mismas cámaras muestran.
En un intento de mostrar que se aplicaba el protocolo antipiquetes con que hace días venía amenazando el gobierno a quienes ejercen su derecho al paro y la manifestación, los medios buscaron describir la situación como un éxito del accionar gubernamental, cuando aún tirando gases como en el Puente Pueyrredón, no pudieron evitar que se extendiera el corte de ese puente, así como tampoco los piquetes en la Panamericana, el Acceso Oeste y el centro porteño.
El gobierno parece haber escuchado el reclamo de los grandes medios, y avanza en estos momentos contra los manifestantes.