En el marco de una jornada nacional de desconexión y paro convocada por ATE Nacional, los estatales movilizaran este mediodía desde el Obelisco a Congreso. Los sectores opositores y combativos participarán con críticas a la conducción.
Martes 6 de octubre de 2020 11:49
Luego del acuerdo paritario firmado la semana pasada entre el gobierno y los sindicatos (el cual ATE firmó en oposición) el sector de ATE Nacional comandado por Hugo “Cachorro” Godoy convocó a esta medida en rechazo al 7%. Bajo las consignas de “salario digno”, “los estatales somos esenciales” y con eje en el “impuesto a las grandes fortunas”.
El anuncio paritario generó mucha bronca entre los y las estatales por el escaso monto para recomponer el salario que viene fuertemente golpeado desde el macrismo (con un pérdida del 36% en esos 4 años) y con un perspectiva inflacionaria cercana al 40% para este año. Esto también se da a la par de los últimos anuncios del Gobierno que benefician a los exportadores mineros y del agro con la baja de retenciones, y la presentación del presupuesto 2021 con importantes recortes en detrimento a áreas sensibles como salud, vivienda, ciencia y tecnología para adaptarse a las pretensiones del FMI.
Desde la opositora y antiburocrática Agrupación Marrón Clasista además del rechazo a la paritaria plantean críticas a la convocatoria ya que en los plenarios previos no se discutió la preparación de un plan de lucha para torcerle el brazo al gobierno. Incluso denuncian su carácter oficialista ya que desde la conducción del sindicato toman como bandera el “impuesto” a las grandes fortunas del oficialismo y moviliza al Congreso, evitando movilizar a Plaza de Mayo. Plantean que el ATE debe “retirar la firma” del acuerdo como primera medida y posicionamiento firme contra la perdida salarial. Además, exigen la necesidad de organizar plenarios abiertos verdaderamente democráticos (sin distinción de afiliación) para discutir y llevar adelante un plan de lucha y no acciones aisladas.
Otro punto importante para la Marrón Clasista es la necesidad de impulsar la solidaridad desde el sindicato con aquellos sectores agraviados que cuestionan las políticas del gobierno, como las miles de mujeres, trabajadores precarizados e informales y en particular las luchas en reclamo de vivienda digna como las de Guernica y González Catán.