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Red Internacional
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Paro de transporte: salarios, inflación y “costo Córdoba”

Con un tendencioso título, La Voz del Interior pretende mostrar lo “exagerado” del reclamo salarial de los choferes de UTA.

Domingo 11 de junio de 2017 13:59

El principal medio de comunicación de la provincia publicó ayer una nota titulada “En tres años, los choferes recibieron mejoras del 121 %”. La Voz basa su afirmación en las palabras del secretario general del gremio, Roberto Fernández, para mostrar como excesivo el reclamo de los choferes. Fernández aseguró a ese medio que, al finalizar el 2017, un trabajador con 12 años de antigüedad tendrá un sueldo de 34.842,71 pesos.

Ignoramos cómo llegó Fernández a este cálculo. Las notas del mismo diario, que se escandaliza todos los años por los aumentos de sueldo que obtienen los choferes, lo desmienten. En enero de 2015, UTA firmó un 40 % por 18 meses, en junio de 2016, un 29 % escalonado y ahora, un 21 %, del cual sólo percibirán un 8 % este año. Esto da un acumulado de un 95 % en 36 meses (100 x 40 % = 140 x 29 % = 180,60 x 8 % = 195,04).

Pero el verdadero punto de comparación para saber si el aumento es “exagerado” es la evolución del aumento de precios. La Dirección de Estadísticas y Censos de la Provincia de Córdoba calcula mensualmente el Índice de Precios al Consumidor, tomando como base de 100 los precios de enero de 2014. Según esta serie de datos, la inflación entre enero de 2015 y mayo de 2017 sería de 97 %.

Es decir que, lejos del “escándalo” de La Voz y del orgullo de Fernández, el aumento que han tenido los choferes en estos años, llega como mucho a empatar la inflación (siempre y cuando se consideren fidedignos los datos publicados por un organismo gubernamental). La misma situación viven la mayoría de los trabajadores en el país. Durante 2016, el ajuste implicó una caída del poder adquisitivo del salario de los trabajadores en blanco de algo más del 6 % en promedio.

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Si el aumento del salario es motivo de preocupación para los grandes medios, las ganancias embolsadas por los empresarios no parecen ser problema. En el mismo período de 2015 a 2017, el boleto urbano de Córdoba pasó de $ 6,43 a $ 12,55 pesos, un incremento de más del 95 % que lo ubica entre los más caros del país.

¿Quién paga los costos?

Otro de los caballitos de batalla de los medios respecto al transporte es el llamado “costo Córdoba”. En la provincia, los choferes trabajan 7 horas en lugar de 8 como en el resto del país, por el mismo salario. Lo que nadie dice es que muchos choferes, generalmente los más jóvenes y de menor antigüedad laboral, trabajan doble y hasta triple jornada. De esta manera, las empresas también se ahorran millones de pesos, porque en lugar de ocupar a tres conductores por colectivo, ocupan sólo a dos. Además, las horas extras ni siquiera son compensadas al 100 % sino que se liquidan al 50 %. Inevitablemente, la salud de los trabajadores se ve afectada por estos ritmos de trabajo.

La razón por la cual muchos choferes trabajan tantas horas es que Fernández y La Voz también mienten sobre su salario real. Hace unos días, una conductora de trolebus mostró a las cámaras de televisión su recibo de sueldo. Percibe $ 19.000 con 7 años de antigüedad, muy lejos de los casi $ 35.000 que dice la UTA. Varios trabajadores denunciaron a La Izquierda Diario que también habían llevado sus recibos de sueldo a la concentración, pero los camarógrafos directamente los esquivaban.

Todo esto demuestra que el “costo Córdoba” es una falacia absoluta y que nada hay de “exagerado” en los reclamos de los y las choferes. Mientras sus salarios se discuten punto por punto todos los años, las ganancias de las empresas amigas del intendente Mestre son un secreto guardado bajo 7 llaves.

Se torna más necesaria que nunca una gran campaña por reducir la jornada laboral sin afectar el salario. El PTS en el Frente de Izquierda propone reducir la jornada laboral a 6 horas, 5 días a la semana, sin reducción salarial y con un sueldo mínimo que cubra la canasta básica familiar, hoy estipulada en alrededor de 24.000 pesos. Porque nuestras vidas valen más que sus ganancias.