Si bien, luego de la controvertida asamblea de los "gajardistas" y la Consulta Nacional, el paro docente se bajó definitivamente. Los profesores movilizados están lejos de volver tranquilamente a las salas de clases, pues muchos de ellos se ven enfrentados a todo tipo de represalias, lo que traslada la lucha contra el Gobierno y el Parlamento, a los respectivos Municipios y Seremis.
Viernes 31 de julio de 2015
Con más de 55 días de movilización, gran parte de los docentes que adhirieron al paro indefinido han empezado a retornar a las aulas, luego de los controvertidos dichos y acciones de Jaime Gajardo, militante del Partido Comunista y actual presidente del Magisterio, junto a varios dirigentes nacionales del mismo conglomerado (Nueva Mayoría), y de los resultados de la Consulta Nacional impulsada por el sector disidente (que tuvo una participación mucho menor a la que decidió el rechazo al proyecto de ley); y sin embargo, no por eso han acabado los motivos de lucha.
Muchos comunales han pasado del enfrentamiento con el Gobierno y los parlamentarios a las negociaciones con sus respectivos Municipios para evitar represalias por la movilización. Esto es así pues, si bien, el centro de la política tanto de oficialistas como disidentes fue la bajada del paro (cuya diferencia radicaba en el mecanismo para decidirlo), esta última no contempló condiciones, lo que obligó a los comunales a negociar individualmente con los Municipios, resultando así en un abanico de condiciones desiguales que enfrentarán los docentes que se movilizaron.
Como hay comunales que pudieron evitar las represalias gracias a su grado de organización, los hay también aquellos que las han venido sufriendo por medio de descuentos, que van desde algunos días hasta el descuento completo, con autoridades planteando cínicamente realizar el descuento por cuotas “para no afectar a los docentes”. El caso más dramático se registra en Renca, donde la alcaldesa Vicky Barahona, militante UDI y madre de la parlamentaria Karla Rubilar, a recurrido al despido de más de 30 docentes movilizados de la comuna, con amedrentamientos, reemplazos y sumarios de dudosa legalidad, según lo han atestiguado los propios docentes desvinculados, que ya han entablado acciones legales contra los procesos que ha abierto la edil.
Sin duda una situación preocupante que ahonda las discrepancias entre los profesores de base y los actuales dirigentes del Magisterio, los que convocaron el paro indefinido y luego llamaron a bajarlo y, sin embargo, han dejado las consecuencias de la movilización en el ámbito de la negociación particular.