Los trabajadores paran por medidas de higiene y seguridad. La línea D presta servicio limitado por un desperfecto técnico.
Jueves 5 de enero de 2017 10:02
El servicio de la línea C de subte está interrumpido por un paro de los trabajadores dada la falta de seguridad en las obras que se están realizando desde comienzo de este año.
Hace unos días Metrovías anunció obras en la línea C, que limitaría los servicios desde el 2 de enero hasta el 28 de febrero.
Los trabajadores nucleados en la AGTSyP (Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro) están llevando adelante el paro en reclamo de mayores medidas de seguridad e higiene. En un twitter manifiestan: “Metrovias intenta imponer condiciones vergonzosas de higiene y seguridad para el personal del sector en Estación San Juan”. Y agregan que "esta situación se suma a la alarmante emergencia de seguridad en el subte luego de la muerte de un trabajador hace menos de un mes".
Los metrodelegados reclaman un baño de mujeres en San Juan; una sala más grande para los trabajadores debido a que, según denunciaron, tienen que desempeñarse en un cuarto de 5 x 1,5 metros unas 40 personas; prevención frente a material inflamable; y la provisión de elementos básicos como agua potable.
En otro twitter de hoy también señalan que el servicio está limitado en la línea D “entre Catedral y Carranza debido a la rotura del cable aéreo de tensión producida por la formación L”.
Néstor Segovia, el secretario adjunto de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), advirtió que el paro se mantendrá hasta que Metrovías "asegure las condiciones laborales" en la estación San Juan, que opera temporalmente de cabecera por los trabajos que se realizan en la terminal Constitución.
"No queríamos llegar a esto, pero nos tratan como animales y así no se puede trabajar", manifestó Segovia a la prensa.
Los trabajadores del subte vienen denunciando las condiciones de riesgo en la que tienen que trabajar todos los días. Por parte de la empresa reciben repuestas que califican los reclamos de “irracionales” e “incomprensible la actitud del gremio”, como lo hicieron con este paro. Y llevan adelante obras sin mínimas condiciones de seguridad.
Por su parte, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Rodriguez Larreta, se sumó a las declaraciones de Metrovías, diciendo que este paro es “totalmente injustificado”, e ignorando completamente los reclamos básicos de los trabajadores: “Ya los hemos escuchado denunciar cualquier cosa, todo el tiempo", dijo Larreta, refiriéndose a los trabajadores de la línea C del subte.
Desidia patronal
A principios de diciembre la desidia patronal se cobró la vida de un trabajador: Matías Kruger, de la línea H, murió electrocutado. Todas las líneas pararon en solidaridad y con el odio por la muerte de un compañero.
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En los últimos 5 años, otros cuatro trabajadores fallecieron. Tres de ellos, como Matías, por recibir descargas eléctricas. Pero, como viene denunciando el Frente Bordó-Violeta del Subte –referenciado con Claudio Dellecarbonara y otros dirigentes independientes de la Comisión Directiva- en estos años “decenas de compañeros han sufrido choques eléctricos, varios con quemaduras de extrema gravedad”.
Mientras la desinversión es habitual en el servicio público, el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta llevó el valor del boleto del subte a $ 7,50. Al gobierno y a Metrovías solo le importan los negociados y no invertir para salvar las vidas de trabajadores y usuarios. Metrovías recibe 1600 millones de pesos de subsidios por parte del Estado.