Villa Constitución. Una medida de fuerza paralizó durante la mañana el sector de Acería y con el correr de las horas al conjunto de la fábrica. Es el 4° paro que los trabajadores impulsan en el año contra la constante presión de la patronal a reducir puestos.
Facundo Durán @FakuDuran
Jueves 2 de julio de 2015
A pocos días del acuerdo para reducir 22 puestos cubiertos por trabajadores de Loberaz, la patronal de Acindar anunció el despido de otros 6 trabajadores contratados que cubren puestos del plantilla. La respuesta obrera es nuevamente contundente: por la mañana, una asamblea en la acería votó el paro y convocar a una asamblea general para el cambio de turno de las 14 hs. A esa hora la patronal montó una nueva provocación, impidiendo el ingreso de dos trabajadores efectivos del turno noche. La asamblea resultó masiva y votó mantener parada totalmente la fábrica hasta el ingreso del turno noche, levantando la medida si ingresan los dos trabajadores efectivos y convocando a una nueva asamblea para el lunes para resolver un plan de lucha por los despidos de los contratados. La asamblea resolvió además realizar impedir durante casi una hora la salida de los jerárquicos para expresar el conflicto y convocar a los medios a la noche.
Desde mediados del año pasado Acindar viene desarrollando un plan de ataque presionando a la reducción de puestos de trabajo con medidas de flexibilización laboral, aumento de cargas de tareas y persiguiendo y sancionando a los trabajadores que se oponen. Parte de este ataque fueron las suspensiones acordadas con la UOM y la Interna en agosto del año pasado. Desde entonces, los trabajadores han respondido contundentemente con medidas por sectores y 4 paros generales, pero la conducción del sindicato y la Interna no han sido un motor que desarrolle la energía obrera. El penúltimo episodio de estos ataques fue el acuerdo que cerró la patronal con la UOM sobre el despido de 22 trabajadores de Loberaz que cubrían puestos de plantilla, mediante el cual algunos de los trabajadores serán reubicados en otras contratistas y otros quedan afuera con la promesa de reubicarlos fuera de la planta, perdiéndose los puestos de trabajo.