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Red Internacional
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Educación. Patricia Romo por proyecto de Admisión Justa: "mientras pasan ataques hay declaraciones tibias y movilizaciones testimoniales"

"La actual dirección, al igual que en la época de Gajardo, ha impedido un plan de movilización efectivo", critica hacia su gremio la Presidenta del Colegio de Profesores del comunal de Antofagasta.

Galia Aguilera

Galia Aguilera Profesora, y dirigenta del Partido de Trabajadores Revolucionarios

Viernes 18 de enero de 2019

El proyecto “admisión justa” abre el debate sobre educación entre el gobierno y la oposición, pero también devela la necesidad de que los organismos de los trabajadores de la educación y estudiantiles, se planteen ser un factor para combatir la educación de mercado.

El gobierno de Piñera quiere hacer retroceder una de las reformas educativas del anterior gobierno que implementó el fin de la selección en los establecimientos educacionales. Piñera y su ministra de educación, Marcela Cubillos, abren el debate para reponer la selección por “mérito” en los colegios emblemáticos.

Premiar a los mejores, darle mayores oportunidades a quienes se esfuerzan y destacan, son alguna de las ideas que oculta una escalofriante desigualdad entre quienes nacen en familias acomodadas y la gran mayoría, que nace en familias con bajos salarios y pensiones, expuestas al desempleo, al hacinamiento, sin vivienda y un largo etc.

Piñera dice una desafortunada frase en la presentación del proyecto “admisión justa” , donde argumenta que “da más libertad y flexibilidad para los que están en la industria de la educación”, siguiendo la lógica de su antiguo Ministro de Educación Gerardo Varela, quien planteó que la educación no era un derecho sino que un “bien de consumo”.

Un terrible conductismo avanza sobre la educación pública y sobre la juventud, primero fue “aula segura” un proyecto criminalizador, que la oposición terminó perfeccionado y apoyando en su esencia; ahora pretende con este nuevo proyecto hacer creer que es justo clasificar a los estudiantes por mérito, creando establecimiento de “excelencia” y discriminando a la gran mayoría de los niños y jóvenes del país.

La ministra oculta en sus dichos que "el mérito y el esfuerzo deje de ser patrimonio de los colegios particulares pagados", pero más bien esto es un privilegio de los sectores más acomodados de la sociedad, porque mientras tanto en el mundo real, sus pruebas estandarizadas demuestran el “mérito” de los más ricos, ellos tienen derecho de entrar a la universidad gracias a la desigual preparación de los colegios segregados.

La industria como han denominado a la educación, ha significado la reacción de varios miembros de la oposición como de figuras de la educación, como es el presidente del Colegio de Profesores ha manifestado su desacuerdo aquí.

Sin embargo, las direcciones nacionales del Colegio de Profesores aun no activan uno de los gremios más grandes del país, ni plantean un debate que implique que los trabajadores de la educación, los estudiantes y apoderados sean un factor sobre qué educación queremos y cómo acabar el mercado educativo, menos aún un plan claro de movilización.

Frente a esto la presidenta del Colegio de Profesores de Antofagasta, Patricia Romo, ha sido una de las pocas dirigente que ha denunciado la pasividad de la dirección del gremio “mientras pasan ataques no hay más que declaraciones tibias y movilizaciones testimoniales, la actual dirección, al igual que en la época de Gajardo, ha impedido un plan de movilización efectivo donde los docentes, como parte de los trabajadores de la educación, seamos un actor político frente a los ataques en la educación como son los despidos y temas sociales, por ejemplo en la última asamblea se negaron a votar paralizar el 8 de marzo, día internacional de la mujer, siendo que somos un gremio compuesto por más del 70% de mujeres y un sector que supera este porcentaje si consideramos a las asistentes, docentes y auxiliares. no nos sirve sólo un discurso contra la industria educativa si tenemos una práctica pasiva para enfrentar su imposición

Para Patricia Romo es necesario acabar con la educación de mercado, la educación de primera y segunda categoría “necesitamos impulsar activamente la unidad de los trabajadores de la educación, los docentes debemos estar codo a codo con las asistentes aula, codocentes y auxiliares, junto debemos impulsar la democratización de los establecimientos con la elección de los directores por trabajadores, apoderados y estudiantes, evitando que la lógica sea que la educación sea una industria o un bien de consumo. Necesitamos que el financiamiento sea directo y que no dependa de pruebas estandarizadas que sólo perjudican a la mayoría de los establecimientos más pobres, para ello tenemos una experiencia histórica como la ENU de la cual podemos sacar importantes ejemplos y lecciones”, termina enfatizando.