El plan de explotación del yacimiento realizado por el presidente Macri, respaldado por el gobierno neuquino y el sindicato petrolero, abrió el debate por la flexibilización laboral que traerá.
Martes 10 de enero de 2017
El oficialismo, junto a los gremios del sector y las empresas operadoras de los yacimientos, dejaron ver cómo la reducción en los costos laborales favorecería la llegada de inversiones al yacimiento. Este anuncio fue aplaudido por empresarios y representantes de los partidos patronales, justificado por dirigentes sindicales y cuestionado por sectores de la oposición.
A pesar de los intentos del titular del gremio petrolero de aplacar el descontento que crece entre los trabajadores del sector, el acuerdo abre el camino a la flexibilización laboral de los trabajadores.
Guillermo Pereyra, titular del Sindicato de Petróleo y Gas Privado, rápidamente salió a aclarar en una entrevista a Télam que el “acuerdo de Vaca Muerta" no implica flexibilización laboral: “Es un convenio que será beneficioso para los trabajadores porque ahora vamos a tener un reglamento de trabajo que antes no teníamos, y por supuesto también para las empresas".
Estas declaraciones responden a las necesidades de las empresas operadoras y no a los intereses de los trabajadores que esperan novedades para no perder las fuentes de trabajo y afrontar las rebajas salariales que ya se viven en las empresas del sector. “El convenio no crea condiciones de trabajo sino condiciones para que vengan las inversiones", defendió el acuerdo Guillermo Pereyra.
Por su parte, representes del Movimiento Popular Neuquino y el PRO de la provincia de Neuquén, elogiaron el acuerdo. Omar Gutiérrez lo considero un acuerdo histórico. Donde se ponderan las condiciones optimas para las empresas del sector y las benefician en sus ganancias, tal cual había sido con el acuerdo YPF –Chevron en el mandato de su antecesor Jorge Sapag.
Más de U$S 5 mil millones se invertirán durante 2017. #VacaMuerta es fundamental para el desarrollo energético del País. #ElFuturoYaEmpezó
— Omar Gutierrez (@OmarGutierrezOk) 10 de enero de 2017
En las declaraciones del Gobernador de Neuquén se aplauden las supuestas inversiones que arribarían, pero que contrastan fuertemente con la realidad de cesación y desinversión que se vive hace meses en los yacimientos de la cuenca neuquina.
Por su parte el representante del PRO de la provincia, e Intendente de la Capital, Horacio Quiroga, asegura que “esto pone nuevamente en el centro de la escena a la provincia de Neuquén como actor principal en el desafío de recuperar el autoabastecimiento que el país perdió durante la llamada década ganada”. Mientras Quiroga recicla el discurso de hace un año atrás, las empresas desinvierten en la cuenca neuquina y van dejando sin trabajo a cientos de trabajadores de las diferentes empresas del sector y de servicios ligados a la explotación hidrocarburífera y sus derivados.
El Legislador neuquino del PTS en el Frente de Izquierda, Raúl Godoy, denunció el saqueo que se está realizando en la provincia destacando que este modelo se inició con el acuerdo con YPF-Chevrón y tiene el objetivo de seguir garantizando “jugosas ganancias para las multinacionales, los funcionarios y los burócratas sindicales” mientras que para el pueblo trabajador implica “un nuevo modelo de flexibilización laboral que se intentara aplicar en otras ramas, y más saqueo, contaminación y explotación.
#VacaMuerta Chevron NEGOCIO para multinacionales funcionarios y burócratas sindicales. Para el pueblo Saqueo contaminación explotación
— Raúl Godoy (@RaulGodoyPTS) 10 de enero de 2017
En lo concreto el modelo del acuerdo y los alcances del mismo se ven en la situación que viven actualmente los trabajadores de Halliburton y de Shlumberger que en la jornada de hoy anunciaron seguir con las retenciones de tareas y mantenerse en las bases de las empresas hasta tanto y en cuanto se reintegren el 50 % de los salarios de diciembre, incautados arbitrariamente por las empresas. En un reclamo que no cuenta con el aval del Sindicato encabezado por Pereyra y que demuestra el descontento que crece en la base de los trabajadores petroleros.