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Red Internacional
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ABUSO ECLESIÁSTICO. Pedofilia en el Cardenal Newman: Irlanda investigará casos en el antiguo colegio de Macri

Juana Galarraga @Juana_Galarraga

Miércoles 28 de junio de 2017

Esta semana la policía irlandesa se comunicó con Rufino Varela, un ex alumno del colegio Cardenal Newman perteneciente a la orden religiosa Christian Brothers, oriunda de aquel país. El motivo de la comunicación por mail, a cargo de la Oficina de Servicios de Protección de la Guardia Cívica (GNPSB, por su sigla en inglés), está relacionado a la investigación de abusos sexuales ocurridos en la institución radicada en Argentina y en otros países del mundo.

Varela fue el primero en denunciar públicamente que en los años 70 había sido abusado por quien fuera el capellán del prestigioso colegio, al padre Finnlugh Mac Conastair, conocido como padre Alfredo. Hoy el hombre de 52 años y padre de dos hijos, asegura que hay por lo menos 22 casos más, de ex alumnos del colegio que fueron víctimas de abusos por aquellos años.

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La policía irlandesa quiere investigar la responsabilidad de la orden religiosa, tanto en los abusos como en el encubrimiento por parte de la escuela.

Confesiones y perdones

La tapa de la olla saltó en diciembre de 2016, cuando Rufino Varela se atrevió a hablar públicamente sobre lo sufrido en el Newman. Varela era abusado desde muy chico por el casero de su casa. José, un albañil que se había ganado la confianza de sus padres y vivía con la familia, abusaba de él en viajes de pesca y campamentos. Lo amenazaba para que mantuviera silencio.

Según contó a La Nación, un día la mamá de Rufino Varela entró en su habitación y lo encontró con una escopeta cargada apuntando a la cabeza. En ese momento, en que fortuitamente la madre lo salvó, el joven se quebró y le contó de los abusos que sufría por parte del casero. En ese mismo momento echaron de la casa al hombre y no se habló más del tema.

Sin embargo, su madre no fue la única persona que supo de los vejámenes que Rufino padecía bajo su propio techo. Una vez, cuando estaba en séptimo grado, decidió contárselo al capellán de su escuela. Se acercó al sacerdote para confesarse y buscar contención. Sin embargo, lejos de encontrar lo que buscaba se topó con un nuevo abuso. El padre Alfredo lo llevó a su habitación donde confesaba a los alumnos, le bajó los pantalones, le tapó la cabeza con una almohada, le dio diez azotes con algo como un cinto de cuero y le tocó los genitales mientras le pedía detalles sexuales. Luego, le ofreció caramelos masticables y le dijo que ya estaba en paz con Dios y que lo secedido sería su secreto. Corría el año 1977.

Luego de años, cuando ya cursaba el tercer año del secundario, Rufino Varela se animó a hablar nuevamente. Esta vez le confió sus padecimientos a otro sacerdote, Desmond Finegan. Este le dijo que tenía que perdonar a Mac Conastair porque estaba viejo.

Prestigio

"La corona debería ser de espinas", afirmó Varela por facebook a Alberto Olivero, actual director del colegio. Se comunicó por esta vía cuando supo que según la tradición, el colegio Cardenal Newman podría coronar el león de su escudo, debido al triunfo de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales. Macri, al igual que Varela, es ex alumno de una de las pocas escuelas que continua siendo exclusiva para varones. De hecho, otros miembros del gabinete del gobierno de los CEO, también pasaron por las aulas del Newman.

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El colegio nunca efectuó la coronación, pero la sola posibilidad generó el primer encuentro entre Olivero y Varela en torno a la denuncia por abuso. Según este último, la institución se mostró preocupada y le ofreció acompañamiento psicológico. Sin embargo, inicialmente la escuela se negó a hacer lo único que el denunciante solicitaba: un pedido público de disculpas. La conseción a esta exigencia, vino luego de que Varela se decidiera a hacer pública la noticia y concediera una entrevista contando todos los detalles de su trágica historia al diario La Nación.

El pasado 10 de abril, en una carta pública, el hermano Hugo Cáceres, superior regional de la congregación de los Christian Brothers de América Latina, pidió "disculpas abiertamente y sin reservas a todos aquellos ex alumnos que, en esos años, pudieron haber sido lastimados como resultado del comportamiento inadecuado e injustificable de este sacerdote, quien oficiaba de capellán del colegio”. La carta circuló luego del reportaje publicado por La Nación. La institución daba por hecho que las víctimas podían ser muchas más que Varela.

Hermanados en el encubrimiento

El padre Alfredo falleció en el año 1997 cuando tenía 88 años. Se murió impune porque todas las aberraciones que cometió fueron encubiertas. Las autoridades irlandesas ahora quieren avanzar en esclarecer las responsabilidades por los abusos pero también por el encubrimiento. "Me contactaron para decirme, ’nosotros no podemos hacer nada porque allí tienen su Justicia’, pero tenemos que informar a todas las asociaciones protectoras de niños que el brother John Burke -estuvo a cargo del colegio durante 18 años, cuando se tapó todo- está aquí en Irlanda", datelló Varela en diálogo con el periodista Ernesto Tenembaum, por Radio Con Vos.

John Burke es un Christian Brother que fue director del colegio en la época en que Varela era alumno. Ahora tiene 74 años y vive en Irlanda. Según Olivero, viajó para encargarse de los escándalos de abuso que hoy acechan a la orden en distintas partes del mundo.

Según las autoridades del Newman, Burke les confirmó que sabía del caso de Varela. Se lo había contado Finegan, el sacerdote a quien el joven le había contado el abuso del padre Alfredo. Burke sería uno de los principales responsables del encubrimiento del cura denunciado, que fue trasladado en aquellos años, a la vicaría de San Cayetano, en José León Suárez, provincia de Buenos Aires.

Varela contó a la agencia de noticias Télam, que en 2016 se reunió en cuatro oportunidades con el director del Newman y una vez con el sacerdote John Burke. Todas las veces reclamó lo mismo: un pedido público de perdón.

Sin fronteras

En 1802 la congregación de Los Christian Brothers abrió su primera escuela en Dublin. A partir de entonces llegó a inaugurar unos 200 colegios en diversas partes el mundo. Tal como sucede con otras órdenes e instituciones religiosas, la pedofilia y los maltratos por parte de curas y monjas trascienden las fronteras y se expanden a la par de los establecimientos que la iglesia monta por todos lados. En Argentina, esta "tradición" de trasladar curas abusadores de un país a otro, se vio con claridad tras las denuncias de las víctimas de abuso eclesiástico en el instituto Antonio Próvolo. En este caso, los abusadores iban y venían desde Italia.

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En el caso de la congregación irlandesa, los casos de pedofilia la llevaron a una crisis profunda: al menos 400 sacerdotes en Irlanda y otros 280 en Australia fueron condenados por abuso sexual de menores en dos de los mayores casos conocidos hasta ahora. Esto generó, además de un amplio desprestigio para la institución, un problema financiero grave por la cantidad de indemnizaciones que los Christian Brothers tuvieron que pagar.

En Argentina, el colegio ubicado en san Isidro hace años está a cargo de un laico. Sin embargo, la congregación sigue manejando los principios del colegio. Ante los problemas financieros de la orden religiosa, en junio de 2012 el Newman realizó una cena a beneficio para recaudar dinero y entre otras cosas, en octubre del año pasado Burke asistió a la cena anual de camaradería.