El grupo dueño de la empresa cosmética La Fármaco Argentina transita un concurso preventivo de crisis y no se sabe que ocurrirá con los más de 100 puestos de trabajo que allí funcionan.

Rodrigo Lescano Redacción Zona Norte Gran Buenos Aires @lescano559
Sábado 4 de agosto de 2018
El grupo Santiago Sáenz S.A, dueño de la empresa La Fármaco que se dedica a la producción de jabones y talcos “Veritas”, se encuentra atravesando un proceso preventivo de crisis desde abril. Desde ese entonces, los altos cargos no van a la empresa cual está ubicada en el Talar de Pacheco, partido de Tigre. La Fármaco no factura desde el 28 de junio y actualmente debe el mes de julio y el aguinaldo a sus operarios. Además despidió a un trabajador administrativo que en una asamblea denunció estas situaciones y como Santiago Sáenz S.A estaba llevando a la quiebra lo que dejaría a sus más de 100 obreros en la calle.
Existe la posibilidad de que Queruclor-dueña de Querubín entre otras marcas- adquiera la fábrica pero son sólo rumores ya que representantes les informaron a sus trabajadores que no se encuentran en condiciones de tomar decisiones pese a que participan del proceso preventivo de crisis.
Guillermo Graton trabajaba como administrativo y es el despedido que se menciona más arriba. En un comunicado de prensa exige que “los Sáenz aparezcan y respondan por sus responsabilidades; el poder ejecutivo garantice la apertura de los libros contables y una transparente transferencia de la empresa y que el sindicato perfumista defienda los puestos de trabajo en este contexto de alto desempleo y pésimas perspectivas”.
Ayer acompañado por la CTA-Autónoma de Tigre y por otras organizaciones políticas y sindicales como la Agrupación Marrón del Suteba San Fernando se movilizaron a la puerta de La Fármaco en solidaridad con los compañeros perfumistas.
Que la crisis la paguen los capitalistas
Una nota publicada el pasado 7 de julio en el sitio Infogremiales argumenta como causales de su crisis “una fuerte caída del consumo en el sector del consumo masivo y el fuerte encarecimiento del crédito a partir de las decisiones tomadas por el Banco Central” y que “en 2017 reportó pérdidas por casi 66 millones de pesos”. Sin embargo Guillermo Graton menciona que “Los Sáenz realizaron una serie de inversiones que poco contribuyeron a hacer más competitiva la empresa: contratación de altos cargos, compra de autos, costosos sistemas operativos, etc.; tanto es así que no resulta fácil determinar si se trató de incompetencia empresaria o si existieron otras motivaciones”.
Lo que podemos asegurar es que los trabajadores no pueden ser siempre las variables del ajuste de los empresarios avalados por el gobierno nacional y provincial. Es necesario rodear de solidaridad la lucha de los trabajadores de La Fármaco, coordinar con todos los sectores en lucha de la zona norte como docentes, estatales,colectiveros de la 720, alimenticios de Mondelez, gráficos de Madygraf y Barrier Solution y artistas del Teatro Martinelli de San Fernando para enfrentar los ataques y que el Sindicato Perfumista se ponga a la cabeza de lucha por la reincorporación de los despedidos y para que se garantice las fuentes laborales.