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Red Internacional
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México

DECESO DE FIDEL CASTRO. Peña Nieto: “Castro, un amigo de México”

Importantes muestras de condolencia por el fallecimiento del líder de la revolución cubana, Fidel Castro, al respecto, el presidente Peña Nieto hizo una escueta declaración, vía twitter.

Raúl Dosta

Raúl Dosta @raul_dosta

Lunes 28 de noviembre de 2016

Las muestras de adhesión al luto del pueblo cubano ante la muerte de su viejo dirigente por representantes de diversos países, refleja el impacto mundial que tuvo la revolución cubana y que se transformó en respeto y simpatía a la resistencia del pueblo cubano a los ataques políticos y económicos del imperialismo estadunidense. El cual no pudo cantar victoria sobre un régimen que tuvo que proclamarse socialista, para apoyarse en el bloque encabezado por la URSS en aquellos tiempos de la guerra fría, en defensa legítima ante los intentos de invasión armada para restaurar la pax americana en ese pequeño país, tan cercano geográficamente al centro imperialista.

No hubo restauración inmediata, pero ésta acecha hoy en día aun cuando las relaciones bilaterales comienzan a “descongelarse”: el gobierno cubano tiene expectativas en ellas en tanto el estadunidense concede algunas medidas parciales, el terreno migratorio principalmente, pero mantiene el atroz bloqueo económico.

El pueblo mexicano, al igual que Latinoamérica entera, es participe de la simpatía por la revolución cubana y en muchos sectores inclusive, por el liderazgo de esa revolución representados por igual en el Che Guevara y el recién fallecido Fidel Castro. Es así como el gobierno mexicano salió a expresarse ante este triste acontecimiento para el pueblo de Cuba.

“Un gran amigo de México”

En ese sentido, la Secretaría de Relaciones Exteriores envió un mensaje de condolencias al pueblo y gobierno cubanos, manifestando que Fidel, como líder de la revolución cubana fue una figura central del siglo XX: “Hombre de profundas convicciones y gran amigo de México, dejó una huella imborrable en Latinoamérica y el mundo”, manifestó la Cancillería.

El presidente Peña Nieto por su parte emitió un mensaje via twitter diciendo que “Lamento el fallecimiento de Fidel Castro Ruz, líder de la Revolución cubana y referente emblemático del siglo XX” y que “Fidel Castro fue un amigo de México, promotor de una relación bilateral basada en el respeto, el diálogo y la solidaridad”.

Y sí fue un gran amigo, pero del gobierno mexicano, con el que mantuvo una fuerte relación hasta finales del siglo XX. Una relación que nació con el torvo jefe de la Dirección Federal de Seguridad, el ex militar Fernando Gutiérrez Barrios, un hombre relevante del régimen mexicano durante la segunda mitad del siglo XX, encargado del espionaje, persecución y torturas del periodo de la “guerra sucia” que asestó duros golpes a la vanguardia de los 60-70’s. Si bien atrapó en un primer momento a Fidel y sus seguidores en México, después le sirvió de ayuda en sus preparativos, junto con otros prohombres del régimen como Carlos Hank González.

Castro quedaría bastante agradecido con el gobierno mexicano, el único país que no vetó a la Cuba revolucionaria en el seno de la OEA, aunque cuidándose de alterar su relación dependiente del imperialismo estadunidense. Habrían de coincidir en diversos temas, pero fundamentalmente en la cuestión de la revolución en Latinoamérica: coincidiendo en desalentar la extensión de la revolución por Centroamérica en el caso de Fidel, y la canalización de esos procesos de lucha al orden imperialista, en el caso del gobierno mexicano que encabezaba los acuerdos de paz del grupo Contadora. Una amistad refrendada aun después de las matanzas estudiantiles del 68-71 y la subsecuente “guerra fría” a manos de Gutiérrez Barrios y su cuerpo de policías y militares asesinos.