El gobierno ha sacado 9.500 millones de la “hucha” de las pensiones, al borde del colapso. Con alto paro, precariedad y bajos salarios, el capitalismo español recorta también a los pensionistas.
Viernes 2 de diciembre de 2016
La “hucha de las pensiones” o fondo de reserva, está al borde del vaciamiento completo. El gobierno ha sacado otros 9.500 millones para pagar las pensiones de diciembre y la paga extra de Navidad.
Desde el año 2012, punto álgido de la crisis, todos los años el gobierno ha sacado del fondo de reserva de las pensiones para solventar sus gastos habituales. El fondo se queda ahora con 15.915 millones de euros, lo cual al ritmo actual duraría solo para un año.
Mientras que, en 2011, durante el mandato de Zapatero, este fondo alcanzó los 66.000 millones, ahora está a punto de desaparecer. Una práctica de “saqueo” que inauguró el propio gobierno socialista y que profundizó el PP.
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¿Pero cuáles son los motivos que han llevado a esta situación?
Desde la Coordinadora Estatal de pensionistas denuncian que las reformas del 2011 por parte del PSOE, (que aumentaron la edad de jubilación a los 67 años, la cotización mínima de los 15 a 25 años y la base reguladora de los 35 a 37 años) se sumaron a la reforma del PP, condenado a millones de pensionistas “a una vida de sufrimiento y miseria”.
A su vez, apuntan que las reformas laborales del PP-PSOE “han creado una contratación basura que no permite una vida digna de los jóvenes y trabajadores”. Precarizando y degradando el empleo y el salario, las reformas laborales “han contribuido al déficit de la Seguridad Social y consiguiente imposibilidad de mantener los ingresos necesarios para el pago de las pensiones”, aseguran.
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La ley de reforma laboral, la precarización del empleo por medio de contratos temporales, la proliferación de ETTs, contratos por obras y servicios, y el paro masivo, con la baja de cotizaciones consiguientes, ha afectado los ingresos en la seguridad social, mientras que por otra parte el gobierno ha recortado presupuestos generales y “vacía” la hucha de las pensiones.
Es decir, que la “insostenibilidad” del régimen de pensiones es consecuencia no de un fenómeno “natural” o “demográfico” sino que es la consecuencia directa de las políticas neoliberales, que socavan la base de sostenimiento del propio sistema de pensiones.
La realidad es que, en el Estado español, la mitad de las pensiones son menores al límite de la pobreza, no alcanzando los 667 euros mensuales. Esto afecta al 49,9% del total de 9.353.988 pensiones pagadas en 2015, según un informe de la Red Española de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN).
Mientras los sectores de la juventud trabajadora se encuentran en condiciones cada vez más precarias y con un gran porcentaje sin poder conseguir trabajo, el sistema capitalista socava la base el sistema de pensiones. No garantiza condiciones dignas de trabajo para los más jóvenes ni puede asegurar un retiro digno para los mayores. Lo que está en juego no solo son las pensiones actuales, sino la supervivencia de los trabajadores que se retiren en los próximos años.
La lucha por la anulación de las reformas laborales, contra todas las formas de precariedad laboral, por el aumento del salario mínimo, junto con la baja de la edad de jubilación, el aumento de las pensiones, la eliminación de todos los copagos, aumento de presupuestos para residencias y cuidados, etc., son medidas básicas para luchar por pensiones dignas, ahora y en el futuro. Medidas que hay que imponer por medio de la movilización, como la que ya convoca la Coordinadora Estatal de pensionistas el próximo 20 de diciembre, pero que hay que profundizar retomando el camino de las huelgas generales.