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Francia. Persecución judicial: condenaron a chalecos amarillos a prisión firme

Luego de la feroz represión que vimos este sábado en los alrededores del Arco del Triunfo, ahora sigue la de la “justicia”. 18 manifestantes detenidos el sábado ya fueron condenados a prisión firme.

Miércoles 5 de diciembre de 2018 00:00

La represión judicial alcanzó récords en París

Por toda Francia, las manifestaciones de este sábado contra el gobierno de Emmanuel Macron, fueron fuertemente reprimidas. Las imágenes difundidas son de una violencia inusitada y el número de heridos también batió récords. Incluso hasta este martes la policía continuó reprimiendo en aquellos lugares donde aún hay bloqueos, como en los liceos secundarios, hiriendo a numerosos estudiantes.

Pero, junto a la represión policial, hay una represión judicial contra trabajadores, jubilados y estudiantes que se enfrentan al Estado y a la patronal. En la región de Puy-en-Velay dos personas fueron condenadas a 3 meses de prisión firme. En Rouen, también 3 manifestantes deberán comparecer y pueden ser condenados con una pena de entre 6 y 8 meses de prisión. Pero la lista se seguirá ampliando.

En París, durante la manifestación del sábado hubo 412 detenciones, 363 con prisión preventiva y 70 que debían comparecer este lunes; 18 ya fueron condenados a prisión firme, necesitando ¡cinco! salas de audiencia en el tribunal de París. Y el proceso continuará en la semana. Luego de la feroz violencia de la policía, cada vez más evidente para todo el mundo, es la violencia de la justicia burguesa la que cae sobre los manifestantes.

La arbitrariedad de la justicia

El gobierno intentó reunirse con los chalecos amarillos, apoyados por el 80% de la población, pero estos no quieren discutir, y la moratoria sobre el impuesto al carburante, cuando los manifestantes exigen la renuncia de Macron, no convence a nadie. Las violencias policiales se multiplican, pero la represión sólo demuestra su verdadero rostro. Esta serie de procesos que se abren, es otro medio gubernamental para disuadir a los manifestantes de que vuelvan a las calles. Es que en este sentido, la Asamblea Nacional viene de adoptar una nueva condena de detención domiciliaria bajo vigilancia.

Hoy en día, la arbitrariedad de la justicia es particularmente explícita. Es el caso de un artesano, Ryad, quien fue condenado a 4 meses de prisión por tener en su auto un martillo.

Hoy cualquiera es condenado. Aquellos que perdieron sus empleos, quienes están precarizados, quienes llegan de toda Francia para protestar contra la “vida cara” impuesta por el gobierno de los ricos, como lo llaman los franceses. Y esta bronca no está lista para disminuir.