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Red Internacional
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Educación. Personal educativo: solas en la lucha contra la Covid

Comienza la recta final del primer trimestre en escuelas e institutos: La Covid-19 no se ha cebado con los niños y jóvenes, pero maestros y profesores se encuentran solos en esta lucha.

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Lunes 16 de noviembre de 2020

Foto: Pol Ríos / El diario de la educación

El último trimestre del curso pasado ha sido un desastre educativo, ya que muchas familias no podían pagarse la conexión a internet y mucho menos comprarse un portátil o tener un lugar en casa donde poder estudiar. Y también ha afectado duramente a aquellas familias que hacían teletrabajo en casa y además debían cuidar de la educación de sus hijos. En síntesis, un trimestre perdido.

Sin embargo, este primer trimestre parece ser otro trimestre perdido. Si bien los centros siguen llenos, la carga de trabajo de los maestros y profesores para las tareas relacionadas con la Covid-19 hacen que el personal educativo tenga que hacer un trabajo completamente diferente. Y esto es más grado teniendo en cuenta que en este trimestre se debía empezar a recuperar el trabajo perdido del curso pasado.

Maestros, profesores y directivos deben estar en contacto con los CAPs los que se encuentran colapsados, para ver si hay casos positivos. El personal sanitario de referencia en las escuelas no es en muchas ocasiones, ya que Ensenyament no lo ha contratado. La nueva contratación de maestros ha sido sólo de uno por centro. Y aún no se han recuperado todos los recortes de estos años.

Pero como si todo esto fuera poco, el Gobierno catalán decidió que las pruebas PCRs las hagan en los institutos los mismos alumnos o el personal educativo. Una muestra más de falta de voluntad para invertir en la lucha contra la Covid-19 y de que Ensenyament están dejando los centros solos. Sin personal sanitario, las escuelas hacen las llamadas a los padres y madres cuando se debe confinar un curso, cuando hay algún alumno que se encuentra pendiente del resultado de un PCR, etc.

La ventilación de las aulas es uno de los "principios básicos" de esta lucha. Pero nos encontramos a las puertas del invierno y con temperaturas que bajan paulatinamente. Y esta situación también se ha de resolver en cada centro. La inversión en nuevos espacios ha sido casi nula. Y cada centro ha ocupado las aulas de inglés, de informática, etc, dejando de lado las clases que no sean esenciales.

Pero todo este trabajo se añade a la labor educativa propia de los maestros. Y hace que la labor en clase sea más difícil y de menor calidad, aunque los profesionales trabajen muchas horas en clase y en casa para preparar los trabajos con los alumnos.

La suerte que hemos tenido a lo largo de estos dos meses de cursada es que la experiencia nos ha demostrado que los contagios entre niños es mucho más bajo que entre adultos. Esto ha permitido evitar un cierre generalizado de las escuelas y la ESO como sucedió en marzo pasado. Esto se pondrá a prueba este invierno con la tercera ola que el mismo gobierno anuncia como muy probable.

Pero todo es mucho más difícil por la falta de inversión en personal docente, en más instalaciones y mejoras y en un soporte sanitario ver los centros educativos. Sin todo ello este curso será otro tirado a la basura, será una fuerte profundización en las desigualdades sociales y en el empobrecimiento aún mayor de la juventud más pobre.

Tanto el gobierno catalán que tiene las competencias, como el Gobierno central que reparte el dinero a las comunidades no quieren poner más dinero. Pero sí tramitan las ayudas a los grandes empresarios que esto nos llevará deudas que pagaremos los trabajadores y los pobres como ocurrió con la crisis de 2008.

Defender una enseñanza de calidad y con seguridad respecto a la lucha contra la Covid-19 no será obra de los gobiernos, sino los únicos que tienen interés en que los alumnos aprendan y crezcan con seguridad y sanos. Es decir, los trabajadores de la educación (maestros, monitores, conserjes, personal de limpieza, etc) y del resto de la clase obrera que envía a sus hijos a estudiar a la pública.