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Red Internacional
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Mundo Obrero. Pescadores artesanales resisten en la bahía de Quintero mientras las autoridades y las grandes empresas guardan silencio cómplice

Siete días en huelga llevan los pescadores artesanales de Quintero contra la intransigencia de las empresas y las autoridades de la zona que se niegan a dar una respuesta. Mientras decenas de familias se ven cada año más precarizadas, los dueños de las empresas se han enriquecido a costa del saqueo y la contaminación ¡Máxima solidaridad con los pescadores, los trabajadores de la zona y la población de Quintero-Puchuncaví!

Sábado 11 de diciembre de 2021

La mañana del sábado 4 de diciembre los pescadores artesanales de Quintero se tomaron la bahía cansados de esperar una solución que no dilate sus demandas. Mientras las autoridades locales y las empresas prefieren hacer oídos sordos a la situación, los pescadores llevan 7 días expuestos esperando una solución concreta frente al problema de la contaminación ocasionada por el derrame del Buque Tanque Mimosa en 2014 y el alza de de los precios en el gas, la bencina y la luz, cuando el 38% de estas energías son exportadas mediante la bahía al resto del país haciendo ricos a un grupo de empresarios mientras dejan nada a quienes viven en la zona.

Las demandas: una lucha contra la contaminación impune y la carestía de la vida

Mediante comunicados y videos, los pescadores artesanales han dado a conocer que el conflicto ha de destrabarse una vez cumplidas dos de sus demandas, por una parte, el pago indemnizatorio producido por el criminal derrame del Buque Tanque Mimosa en 2014, que contaminó la bahía al punto de peligrar tanto el trabajo de los pescadores como la salud del conjunto de la población. Y por otra, la instalación de la demanda de una zona franca para las comunas de Quintero-Puchuncaví, ya que siendo una bahía estratégica por la que circula el 38% de la energía relacionada al gas, la bencina y la luz, mantiene los precios más altos de toda la región.

Desde La Izquierda Diario conversamos con Hugo Poblete, secretario del Sindicato de Pescadores artesanales S24, que nos comentó cómo inició la movilización, los problemas de contaminación en la bahía y la complicidad entre las instituciones y los empresarios que han saqueado la zona.

Como comenta Hugo, la demanda contra la contaminación producida el 2014 es un juicio ganado por los pescadores contra el desastre ecológico producido por el derrame de Tanque Mimosa, sin embargo las autoridades y las empresas los han hecho esperar por 7 años aplazando en más de seis ocasiones la entrega de dicha indemnización, que recordemos no se trata de ninguna regalía, sino que es el mínimo derecho a exigir contra las empresas que por negligencia propia desabastecen y matan la bahía, lugar de trabajo y sustento para los pescadores y sus familias.

Hoy los pescadores resisten al calor de una olla común levantada por ellos mismos y por las donaciones de la gente, así como por los turnos rotativos en plena mar, que día y noche los mantienen a la vigilia de algún movimiento de las empresas o una posible represión. La mayoría hombres que se mantienen firmes en la decisión, cansados del abuso y la precarización.

Familias trabajadoras y la defensa del oficio v/s los grandes grupos económicos

Los pescadores, que se mantienen resistiendo en la bahía para impedir el paso de los buques que llegan a ENAP, Codelco, Oxiquim, GNL, entre otras empresas, hoy dan una importante lucha contra la precarización de sus vidas y por la mantención del oficio de la pesca artesanal que ponen en peligro los grandes grupos económicos apostados en la bahía, pero no solo eso, también los pescadores han buscado ligar lo más sentido de su lucha, con el sentir de una inmensa mayoría que vive en Quintero-Puchuncaví y que ha sufrido por años el aniquilamiento de la zona ocasionado por los peces gordos de terno y corbata que con todo el poder del Estado empresario y el peso de la ley, han hecho usufructo millonario de las riquezas naturales del lugar, volviéndolo una zona de sacrificio.

Sin embargo, esta lucha no puede quedar relegada solo a los pescadores y sus familias, es una pelea que debe englobar al conjunto de los trabajadores que concentra la bahía, así como al conjunto de la población para articular una gran denuncia contra el saqueo y la contaminación. Es decir, si pescadores, portuarios, trabajadores de la refinería y pobladores junto a organizaciones sociales se articulasen en una gran paralización conjunta, la lucha por la implementación de la zona franca para Quintero-Puchuncaví sería más que posible, poniendo en jaque a los empresarios, en la lucha contra la carestía de la vida.

¡Los pescadores no están solos! ¡Cumplimiento de todas sus demandas ya!

¡Plan de emergencia medioambiental controlado por los trabajadores y la población!

¡Vamos por la unidad de pescadores, trabajadores y pobladores contra el saqueo empresarial!