Por escaso margen el Parlamento Europeo eligió este martes a Ursula von der Leyen como presidenta de la Comisión Europea, quien debió adoptar un discurso más al centro para ganar apoyo entre “socialistas” y liberales.
Miércoles 17 de julio de 2019 00:25
El pleno del Parlamento Europeo confirmó a la conservadora alemana Ursula von der Leyen, del Partido Popular Europeo (PPE), como presidenta de la Comisión Europea (CE) para los próximos cinco años con 383 votos a favor, apenas 9 más de los 374 necesarios para la mayoría absoluta.
Actual miembro del gabinete de Angela Merkel como ministra de Defensa, Von der Leyen, de 60 años, se convertirá desde el 1ro de noviembre en la primera mujer en presidir la Comisión Europea tras doce presidentes hombres desde su creación en 1958.
Su ventaja de apenas nueve votos sobre la mayoría absoluta de 374 eurodiputados fue una sorpresa respecto a los cálculos que se manejaban antes de la votación, cuando en teoría contaba con más de 400 que sumaban los 182 del PPE, un centenar de la Alianza de Socialistas y Progresistas, la práctica totalidad de los 108 del centrista Renovar Europa y grupos menores como los 14 italianos del Movimiento Cinco Estrellas. Pero la modalidad de voto secreto ha favorecido que algunos miembros, al menos una veintena, hayan votado en el sentido contrario al anunciado en un principio.
La ajustada victoria que permitirá la continuidad conservadora en el gobierno europeo tras la salida del luxemburgués Jean-Claude Juncker, es consecuencia de las recientes elecciones europeas donde en las principales potencias se confirmó un fuerte retroceso de los partidos capitalistas tradicionales en favor de las formaciones de extrema derecha como Le Pen en Francia, el Partido del Brexit en Reino Unido y La Liga italiana entre otras.
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Para conseguir los votos suficientes, el PPE tuvo que resignar a su principal candidato, Manfred Weber, y torcer hacia el centro su discurso político aceptando demandas de los partidos “socialistas”, liberales y verdes (seudo ecologistas). Así, Von der Leyen anunció una agenda para alcanzar la “descarbonización” de la economía europea en 2050, contra la violencia machista y por un mecanismo de aporte al seguro de desempleo para economías en recesión (como podría sufrir Irlanda si se da un Brexit abrupto).
Tras conocer el resultado, Von der Leyen dio un discurso llamando a todos los grupos a “trabajar juntos” por una “Europa fuerte y unida”.