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Crisis Petrolera. Petroleros de Neuquén: un acuerdo de ajuste

Al cierre de esta edición, se esperaba la firma del acuerdo al que llegaron el pasado lunes las cámaras empresarias, el sindicato encabezado por Pereyra, y el gobierno. Los detalles del ajuste a los trabajadores.

Miércoles 3 de febrero de 2016

El pasado lunes se llevó a cabo una nueva reunión entre el gobierno, cámaras patronales y gremios, a raíz de la presentación del Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) por parte de las empresas del sector, en el que se amenazaba con la “afectación” de 10.000 puestos de trabajo.

Tras la reunión, el Senador Nacional del MPN y líder del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Guillermo Pereyra, sostuvo que se trató de un “buen acuerdo”. Es que para el dirigente, que lleva 31 años en su preciado sillón sin pisar un pozo, la estabilidad está garantizada siempre que haya “paz” con las grandes multinacionales. Para el líder del Sindicato de Jerárquicos, Arévalo, “no hubo acuerdo”.

Al cierre de esta edición, aún se esperaba la firma del acta en el Ministerio de Trabajo. Sin embargo, el diario Río Negro ya dio detalles de lo acordado, en una nota que fue compartida por la cuenta oficial de Facebook del Sindicato que dirige Pereyra. Conocé las claves del ajuste en marcha.

“Suspensiones rotativas”: rebaja salarial de hecho

A la luz de los hechos, el PPC presentado por la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE), fue un “golpear para negociar” patronal. Anunciaron 10.000 suspensiones para concretar, supuestamente, 1.400. No se aclara cuántos trabajadores rotarán. Lo que es seguro es que quienes se encuentren en algún momento entre esos 1.400, cobrarán solamente un 50% del salario neto que percibían en actividad. Hay que aclarar que el salario básico de un petrolero cubre aproximadamente la mitad de su salario neto, mientras que el resto está compuesto por “ingresos complementarios” como horas extras, adicional por vianda, zona geográfica de trabajo y horas de traslado hasta el yacimiento, conocidas como ‘horas taxi’.

Las negociaciones salariales serían recién en abril, tras el vencimiento del acuerdo.

Jubilaciones anticipadas

Los jubilados que se encuentren en actividad, deberán dejar sus puestos inmediatamente (sin percibir indemnización). Los trabajadores con la edad y los aportes suficientes para jubilarse, serán jubilados compulsivamente, con 13 sueldos de “indemnización”.

¿Sin despidos por 90 días?

Pereyra presentó como un logro acordar que no haya despidos “sin causa” por 90 días en la cuenca neuquina. Pero hay que mirar la letra chica. Como hemos planteado en LID, el Senador y líder de Petroleros, viene de hacer loas a la gestión macrista, destacando ante sus afiliados la voluntad de “diálogo” del gobierno. El acuerdo sigue la línea de Prat Gay: “salarios o puestos de trabajo”. Sin embargo, Pereyra fue aún más lejos, cuando hace algunos días declaró que: “seguramente vamos a tener que bajar algunas pretensiones, el gremio quiere que los compañeros sigan trabajando. Quedarán en el camino aquellos que van muy poco a trabajar, muchas boletas médicas, tratamiento psicológicos, entre otras cosas”. Habrá que estar atentos a posibles despidos “con causa”.

"¿A todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino?"

El punto que habría retrasado la firma del acuerdo, según Arévalo, sería el pedido de dar “absoluta prioridad” a los trabajadores argentinos. Contrasta el “nacionalismo” de los burócratas contra los trabajadores extranjeros, con la amabilidad cipaya con que tratan a algunos de los más grandes monstruos petroleros con casas matrices en países imperialistas. Al patrón extranjero, todo. Para los trabajadores inmigrantes, xenofobia. No extraña, sin embargo, por parte de dirigentes que en agosto de 2014 impulsaron un inédito “paro” para que “regresen a la gente a su país” (Pereyra dixit). Se trata de buscar un chivo expiatorio en los trabajadores, para no apuntar a los que se la llevaron con pala todos estos años. De concretarse, sentaría un precedente nefasto.

Una crisis con final abierto

Mientras se desarrollaban las negociaciones, el precio internacional del barril volvía a derrumbarse, cruzando la barrera de los U$S 30. El conflicto en Chubut se “resolvía” con mayores subsidios a las petroleras, sumando al viejo esquema U$S 10 para el barril de exportación, y esperando retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas y recortes salariales de hecho. En Neuquén comienza un verdadero ajuste a los trabajadores. Por su parte, las patronales, el gobierno provincial y Pereyra, que se ha convertido en su vocero, esperan que el tarifazo permita aumentar el precio del millón de BTU de gas. Todas salidas que paga el pueblo trabajador.

El PTS en el Frente de Izquierda propone una salida para que la crisis la paguen ellos. Prohibición de despidos y suspensiones por 2 años. Apertura de los libros contables de las empresas. Que muestren los millones que ganaron todos estos años. Y si demuestran verdaderas pérdidas, las empresas deberían ser nacionalizadas sin indemnización, y bajo control de sus trabajadores, como sostiene el proyecto de Ley presentado en el Congreso en 2014 por Nicolás del Caño y en la provincia por Raúl Godoy.

Los sindicatos deberían romper la “paz” con los empresarios y convocar a asambleas y un paro y plan de lucha por este programa.