Mientras Piñera dice defender el medio ambiente en la asamblea general de la ONU, en el país, los empresarios han demostrado una y otra vez que no les interesa más que aumentar sus ganancias. Icono de esta situación es el empresario Andrónico Luksic cuyas empresas han llevado a que la zona de Antofagasta tenga la Tasa de Incidencia de Cáncer más alta del mundo

Antonio Paez Dirigente Sindicato Starbucks Coffe Chile
Miércoles 25 de septiembre de 2019
Nuevamente frente a un auditorio casi vacio, Sebastian Piñera tomó la palabra en la Asamblea General de Naciones Unidas. Durante su discurso, Piñera fue enfático respecto al carácter científico de los estudios que avalan que el calentamiento global es una realidad que debe ser enfrentada con urgencia y con el mayor de los compromisos por parte de todos los estados.
Su discurso, que se extendió por poco más de 15 minutos, puso un énfasis en que la próxima COP25, a realizarse en Chile, debe ser un punto de inflexión para el mundo debido a la urgencia de cambiar el rumbo.
Pero más allá de las palabras de Piñera, la cruda realidad apunta a su lado contrario.
Si bien se refirió a las zonas de sacrificio, incluso pindiendo "disculpas", ha sido su mismo gobierno el que ha mantenido dichas zonas, con investigaciones irrisorias aun cuando la mayor parte de quienes han sufrido los estragos de la contaminación industrial son menores de edad y adultos mayores.
Es tanta la hipocresía del discurso piñerista que el anuncio de su "compromiso" de plantar un árbol por cada habitante del país ya había sido anunciado e incumplido durante su gobierno anterior.
Mientras Piñera habla, Luksic envenena
Mientras Piñera era reconocido por sus supuestos aportes al cuidado del medioambiente, el multimillonario empresario chileno Andrónico Luksic (y sus empresas) es el responsable de que hoy la región de Antofagasta, posea una de las Tasas de Incidencia de Cáncer más altas del mundo.
Y es que no es casual que sea esta zona una de las mas afectadas, ya que es donde se ubican sus inversiones mineras más importantes, las que han sido denunciadas desde hace años, por el enorme impacto ambiental y los costos sociales que tienen en la región.
Esta misma problemática ha llevado a la ONG Greenpeace a calificar a Luksic como una de las personas que más daño le ha generado al medio ambiente en el país.
El Capitalismo y el medioambiente no son compatibles.
El mismo Piñera lo dijo en su discurso: la humanidad siempre degradó la naturaleza, pero lo que antes le tomaba 50 o 100 años, ahora le toma solo una década. Y esto esta directamente relacionado con el objetivo del sistema económico capitalista: Obtener ganancias a cualquier costo.
Hasta el siglo pasado el mayor problema eran los costos sociales y humanos que el capitalismo traía para los millones de hombres y mujeres que debían trabajar en inhumanas condiciones, por salarios bajos y muchas veces sin ninguna protección.
En el siglo XXI, y a pesar del enorme desarrollo tecnológico, a personajes como Luksic, Piñera y tantos otros empresarios lo único que les ha importando son los números azules y maximizar sus ganancias, sin importar las consecuencias medioambientales de sus acciones.
Hoy el problema del calentamiento global ha planteado nuevamente la disyuntiva: si el capitalismo destruye el planeta, para salvarlo necesitaremos terminar con el capitalismo, en la perspectiva de una sociedad donde la producción de bienes y servicios esté al servicio de la clase trabajadora y las masas populares y no de enriquecer a un puñado de empresarios.