Hace seis años, el movimiento estudiantil enfrentó al primer gobierno derechista de Piñera. Hoy, amenaza con volver a instalar un gobierno de los empresarios, y ha asegurado que no entregará la gratuidad universal si llega al poder.
Jueves 22 de junio de 2017
Las encuestas siguen arrojando como próximo Presidente de la República al precandidato favorito de la derecha chilena, Sebastián Piñera. Su campaña electoral no ha estado exenta de polémicas: sus negocios, la relación con grandes grupos económicos, el involucramiento en casos de corrupción, los constantes dichos machistas y “errores” que terminan naturalizándose, demuestran que quiere volver a gobernar para los empresarios y la casta política corrupta.
El tema educacional ha sido lejos uno de los más debatidos en los últimos años; Piñera bien lo sabe, pues la irrupción del movimiento estudiantil se produjo en el segundo año de su mandato presidencial. En el 2011, negó la demanda de educación gratuita universal que fue exigida por cientos de miles de personas a nivel nacional. Este 2017, asegura que no otorgará la gratuidad para todos y sigue convencido que la educación es un bien de consumo.
¿Qué plantea en cuanto a educación? En la franja electoral del 21 de junio, les aseguró “a todos los jóvenes que tienen gratuidad, o derecho a tenerla, que la van a mantener. Y para los demás, vamos a crear un sistema de becas y préstamos, muchos más justos”, que sería “administrado por el Estado, sin participación de los bancos”.
Bajo el slogan que afirma que vendrán “tiempos mejores”, el precandidato predilecto de la derecha, intenta parecer un político preocupado por la educación de las personas, sin embargo, sus dichos y hechos demuestran que la educación como un derecho social no es concebida de tal manera para el empresario.
“Piñera busca llegar al poder, una vez más, para gobernar en pos de los empresarios y toda la horda de políticos corruptos de este régimen que en verdad no tiene nada que ofrecernos a los jóvenes, estudiantes, a las mujeres, a la clase trabajadora; tampoco al pueblo mapuche y otros sectores oprimidos. Para Piñera, la educación es un negocio más, son ganancias y riquezas para los empresarios. Tenemos que enfrentar a un posible gobierno de la derecha, con unidad entre los distintos sectores en lucha, y planteando fuerte una alternativa anticapitalista”, afirmó la vicepresidenta de la FECH y militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR), Bárbara Brito.
Para el precandidato a Diputado por el Distrito X, Dauno Tótoro, “a la derecha se le enfrenta en las calles, tal como lo hicimos el 2011; se la combate con ideas, organización, articulación y construyendo una alternativa que realmente se proponga cambiar de raíz esta sociedad. No hay posibilidad de conquistar nuestros derechos sociales sin tener que combatir a la derecha y a toda esta casta de políticos corruptos que velan porque todo se mantenga igual”, denunció Tótoro.
“Habla de que ninguna familia tendrá que ver a sus hijas e hijos endeudados, pero es totalmente irrisorio cuando la cantidad de jóvenes estudiando en educación superior es más de un millón, mientras que las becas de gratuidad no alcanzan ni siquiera un tercio de la necesidad real, y que con más préstamos seguirán estando miles de jóvenes con deudas”, remató el joven.
Para Tótoro y Brito, la educación es un derecho básico que debe sí o sí ser garantizado por el Estado, “para todos y todas, y eso se puede perfectamente costear si se nacionaliza el cobre y otros recursos naturales, y si esa riqueza es administrada por trabajadores y trabajadoras. Es la única manera de asegurar que sea bien utilizado todo y que no siga siendo un negocio más”, afirman.