La investigación de Aristegui noticas reveló que casi 30% de la tesis de licenciatura de Peña Nieto es plagiada. Con 23% de aprobación por parte de la población, no es un escenario que le favorezca.

Bárbara Funes México D.F | @BrbaraFunes3
Martes 23 de agosto de 2016
Fotografía: EFE
Todo el mundo platica sobre el escándalo del plagio de la tesis. Así consiguió su título Peña Nieto, el presidente que se dice defensor de la “calidad educativa”.
Las repercusiones no se han hecho esperar. La Universidad Panamericana, la institución donde se tituló como licenciado en Derecho el hijo pródigo de Televisa y el Grupo Atlacomulco, afirmó que va a “revisar” las acusaciones del supuesto plagio que el mandatario cometió en varias partes de su texto.
Aurelio Nuño, titular de la Secretaría de Educación Pública y hostigador en jefe de las maestras y los maestros que enseñan a leer y escribir a los hijos del pueblo trabajador, señaló con liviandad que “no es tan grave el plagio de Enrique Peña Nieto”.
Eduardo Sánchez, vocero de presidencia también relativizó el hecho: “son errores de estilo”.
Por su parte, Enrique Krauze, uno de los plagiados, en una nota del portal Letras Libres, del que es director, afirmó que se trata de una “irresponsabilidad académica” e “inadmisible”.
Casos parecidos en otras latitudes
En 1992, Pál Schmitt defendió una tesis doctoral titulada Análisis del programa de los Juegos Olímpicos modernos. En 2012, durante su presidencia en Hungría salió a la luz que 180 de las 215 páginas de su tesis eran una mera traducción del francés al húngaro del trabajo de Nicolai Georgiev, un investigador búlgaro fallecido.
Trató de resistir dos meses la crisis desatada: aun cuando la figura presidencial en Hungría es la representación del poder del Estado y es jefe de las fuerzas armadas, no es la institución más poderosa. Pero lo cierto es que ante manifestaciones y presiones de distintos sectores, incluida la derecha, se vio obligado a presentar su dimisión.
Ángela Merkel perdió a uno de sus ministros favoritos por un caso parecido: en 2011, el ministro de Defensa alemán, Karl Theodor zu Guttenberg, 39 años, renunció a su cargo, luego de ser acusado de plagiar su tesis doctoral. El diario Süddeutsche Zeitung -el mismo que dio a conocer el escándalo de los Panamá Papers este año- publicó pruebas de que había plagiado una parte de su tesis doctoral en Derecho.
Destaca que en ambos casos se trató de tesis doctorales. El caso de Peña Nieto se presenta ante su tesis de licenciatura. Entre los autores plagiados se cuentan el ex Presidente Miguel de la Madrid, los doctores en derecho, Diego Valadés y Jorge Carpizo y el historiador Enrique Krauze. Todos de la gran familia priista, aunque Krauze no es militante.
Las repercusiones
Este nuevo escándalo fue retomado por la prensa internacional: The New York Times, The Guardian, BBC News, Univision News, Forbes, Deutsche Welle y Libération, entre otros, presentaron la noticia entre sus titulares.
Jorge Ramos, periodista de Univision, afirmó en redes sociales “Han agarrado a EPN en cuatro trampas: plagio de tesis, elecciones 2012, Casa Blanca y departamento de Miami. ¿Y no va a pasar nada? ¿En serio?”.
El plagio de la tesis de Peña Nieto se da conocer poco tiempo después de que pidiera “disculpas” por la casa blanca de Angélica Rivera, regalo de Grupo Higa, uno de los contratistas favoritos del gobierno, y muy poco después de que salga a la luz el departamento rosa de la pareja presidencial en Miami, Florida, también vinculado a un empresario favorecido, Pierdant.
Se multiplican los cuestionamientos. Pero el problema no es si es licenciado o no. El problema sigue siendo para quién gobierna: para el imperialismo estadounidense, para las trasnacionales y los magnates como Carlos Slim.
Es el presidente de los desastres para los de abajo: impulsar de las reaccionarias reformas estructurales, continuador de la “guerra contra el narco” y la militarización, el mayor responsable político de la represión en Atenco en 2006, de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, de la masacre de Tlatlaya, la de Tanhuato, la de Nochixtlán, y tantas otras.
Es quien ha orquestado la ofensiva contra el magisterio que enfrenta la reforma educativa -precarización laboral para los maestros, degradación de contenidos de planes de estudio para los niños, y para los padres, que se encarguen de financiar el funcionamiento de las escuelas.
Peña Nieto es la máxima expresión de la “clase política”: corrupta, vil, mentirosa. La que gobierna para los capitalistas decadentes que viven en el lujo gracias al trabajo de millones.