La siderúrgica de Paolo Rocca avanza con la reestructuración. Después de los despidos en Ensenada y Haedo, da de baja puestos en su planta de San Nicolás.
Miércoles 3 de abril de 2019 14:26
La siderúrgica del grupo Techint, comandada por Paolo Rocca, avanza con su plan de reestructuración.
El líder de los empresarios más ricos del país, después de los despidos en las plantas de Ensenada y Haedo, da de baja decenas puestos en su planta de San Nicolás.
La información circula por fuera de los canales formales, ya que el ajuste se desarrolla bajo un hermetismo total de la UOM. Tampoco hay repercusiones en los medios locales ni respuestas de los partidos tradicionales. Ni siquiera de parte del PJ-UC, que ocupa bancas en el Concejo.
Entre los efectivos se avanza con “retiros voluntarios” y vacaciones anticipadas como preanuncio de la posibilidad de despidos. Pero la dinámica se viene sosteniendo sobre todo en empresas contratistas como PROVSER, CASIUS, ASSA, LOBERAZ, FAPCO y la propia Techint, donde han dado de bajas decenas de contratos. Estas tercerizadas acumularon fortunas a partir de la precarización laboral, con horas a destajo por salarios miserables que no superan los 20 mil pesos, y con pérdida de conquistas entre “traspasos” y “contratos a plazo fijo” de un mes.
La ex Somisa se ha expandido, desde su privatización, a países como México, Brasil y EE.UU. Rocca compró acerías por miles de millones de dólares, ayudado y respaldado por los distintos gobiernos.
Desde Menem a Macri, pasando por la Alianza y los doce años de kirchnerismo, recibió subsidios a la energía, aportes directos para las ampliaciones, y ventajas inmejorables en el manejo monopólico de la industria del acero plano. Con estos privilegios, se siguen ensañando con las familias que deja en la calle.
El objetivo es liderar la reforma laboral en la industria como parte del plan del gobierno macrista y del FMI. Este ajuste fue garantizado por las más de 100 leyes de ajuste votadas en el Congreso con el apoyo inestimable de los gobernadores y legisladores del PJ. A esos mismos personajes a los que se convoca a la “unidad contra Macri”.
El repudio en las calles a la reforma previsional le puso un freno a la profundización de este plan bestial que pretende avanzar sobre las condiciones de trabajo e incrementar la carga laboral eliminando categorías. Este plan antiobrero es impulsado a través de los convenios con el acuerdo de la burocracia sindical, que alegremente lo deja pasar.
La zona industrial del norte de la provincia se encuentra entre las más afectadas por la desocupación. Esta patronal, que está muy lejos de tener pérdidas, nos declara la guerra y viene por más con una política nos presenta un panorama aún más grave.
Tenemos que luchar por un salario igual a la canasta familiar, licuado por la inflación galopante que Macri dijo venir a bajar. Los trabajadores debemos ponernos de pie y enfrentar este plan. Resulta de primer orden exigir asambleas para votar un plan de lucha para ponerle un freno.
Desde el PTS en el Frente de Izquierda proponemos prohibir los despidos y suspensiones, e impulsamos el reparto de las horas de trabajo entre ocupados y desocupados. ¡Basta de despidos! Por un plan de lucha hasta derrotar el ajuste del gobierno, las patronales y el FMI.