El Ministro de Educación, Raúl Figueroa, ha destacado por su obcecada insistencia en el retorno a clases de la comunidad educativa en plena crisis sanitaria por el Covid-19, esta vez se trata de un plan que pretende aportar fondos monetarios a los establecimientos municipales para que abran sus puertas en Marzo. Un plan completamente insuficiente.
Viernes 22 de enero de 2021
Fotografía sacada de la página del Mineduc.
Todos los días vemos en las noticias y escuchamos por la radio la gran crisis sanitaria en la que nos encontramos actualmente, en la que en Antofagasta, por ejemplo, tiene al Hospital Regional y clínicas privadas colapsados con el 100% de su ocupación, producto de la irresponsabilidad de los grandes empresarios como el grupo Luksic, BHP, etc. que mantienen la minería funcionando, generando un flujo de personas permanentemente que otorga mayor posibilidad de contagios.
Esta realidad parece no importarle al Ministro Figueroa, que incluso hace vista gorda a las cifras entregadas por el mismo Minsal, que ha notificado el colapso hospitalario y crisis sanitaria. En vez de preocuparse de los problemas de fondo, prefiere lanzar a estudiantes, profesores y demás trabajadores de la educación al contagio seguro.
“Yo confío en mi escuela” contempla la entrega por parte del Mineduc a establecimientos públicos un monto de 13 mil millones de pesos, para postular al plan fueron los mismos establecimientos quienes tuvieron que hacerlo con un proyecto que podría asegurar el retorno seguro a clases.
Lo anterior se refleja en que solo 179 comunas de todo el país recibirán este aporte, de un total de 346 comunas, es decir, el 51% de las comunas del país, algo completamente insuficiente.
Y eso no es todo, dentro de las medidas que los establecimientos podrán implementar con este financiamiento se encuentran: la fumigación de espacios, instalación de señaléticas y biombos, reparaciones de servicios sanitarios, integración de lavamanos portátiles entre otros. ¿Realmente se necesita esto en los establecimientos educacionales públicos?
Las y los que trabajamos en el sistema municipal, sabemos que las estructuras edilicias se caen a pedazos, hay plagas de insectos, hacinamiento en algunas salas de clases, falta de ventilación, entre otros problemas estructurales en las escuelas y liceos que no se solucionarán con señaléticas y biombos.
A esto se suma uno de los problemas graves de conexión de internet de los estudiantes, según cifras de la OCDE (2019), Chile es el segundo país con la mayor brecha digital después de Turquía, tenemos un 12.5% de población que no tiene conexión, sin contar los que tienen conexión pero planes que no te permiten sostener todo lo que conlleva la educación online. Pero esto tampoco le interesa al Ministro de Educación.
Según la información que otorga el mismo Mineduc: “En el Centro Educacional de la Pintana, la alcaldesa de la comuna, Claudia Pizarro, destacó los tres colegios de su comuna que se adjudicaron el plan, sumando un total de $150 millones y aproximadamente $50 millones de pesos cada uno de estos establecimientos”. Un monto bajísimo para cubrir los cambios estructurales que hay que realizar, una casa o auto de cualquier Ministro cuesta menos que esto.
El presidente del Colegio de Profesores, Carlos Díaz, catalogó de irresponsable la decisión del Ministro Figueroa, desde el gremio indicaron que “ nosotros no vamos a volver a clases presenciales mientras no estén las condiciones. Seguimos sosteniendo que la vida y la salud de las comunidades escolares para nosotros es fundamental”.
Estas palabras no se las puede llevar el viento y menos todavía en este contexto de crisis por coronavirus, que expone al contagio a toda la comunidad educativa, es necesario que se pase de los dichos a los hechos y que el Colegio de Profesores llame a organizarse y movilizarse contra el retorno a clases con inseguridad y precariedad para las y los trabajadores de la educación.
Con un impuesto extraordinario a los super ricos como el grupo Luksic, se podría financiar lo necesario para reparar los problemas estructurales de la infraestructura sin arriesgar a las y los trabajadores y estudiantes. Para que la crisis no la siga pagando la población trabajadora, que la paguen los que la generaron, los empresarios y sus gobiernos.

Nancy Lanzarini
Profesora de Lenguaje y Comunicación.