Se trata de Raúl Lamberto, ex Ministro de Seguridad de Santa Fe. Bajo su gestión floreció el gatillo fácil y las torturas en las comisarías.

Cecilia Rodríguez @cecilia.laura.r
Sábado 2 de julio de 2016
Foto: en un extremo, el ex Jefe de Policía condenado por Narcotráfico, Hugo Tognoli. En el otro, Raúl Lamberto, ex Ministro de Seguridad
Raúl Lamberto acaba de ser designado como Defensor del Pueblo de la Provincia de Santa Fe. El pliego fue enviado por el actual gobernador, Miguel Lifschitz y votado por la asamblea legislativa. La designación del ex Ministro de Seguridad no pasó desapercibida y despertó críticas y polémicas.
A pesar de que varios legisladores del PRO votaron a favor, garantizando como de costumbre el cogobierno con el Frente PROgresista, el macrista Roy López Molina presentó una impugnación que cuestiona a Lamberto por haber convertido a Santa Fe en “la provincia más violenta del país”. Los fundamentos de López Molina parten de una postura de derecha, reivindicatoria de la mano dura. Sin embargo, se basan en el polémico rol que Lamberto cumplió como mandamás de la narcopolicía de Santa Fe, gestión durante la cuál se duplicó la tasa de homicidios en la ciudad de Rosario, siendo la mayoría de las víctimas jóvenes de las barriadas populares acribillados en vendettas narcopoliciales. Durante su gestión, florecieron como hongos luego de la lluvia los casos de comisarios narcos, empezando por el ex Jefe de la Policía Hugo Tognoli, hoy condenado por complicidad con un narcotraficante. Incluso se vieron manchados altos funcionarios del gobierno provincial como Rubén Galassi, responsable de manipular sin orden judicial la notebook de Luis Medina, en lo que se sospechó una maniobra para borrar pruebas que vinculaban al poder político con el jefe narco asesinado.
Lo que ni el PRO ni el resto de los legisladores mencionaron a la hora de realizar la votación es que bajo la gestión de Lamberto se incrementaron los niveles de violencia institucional. Entre 2014 y 2015 fueron denunciados casi 400 casos de torturas y abusos en las comisarías de la ciudad de Rosario. A eso se suman 28 casos de gatillo fácil, entre los cuales se cuenta el crimen de Jonathan Herrera y la brutal desaparición y asesinato de Franco Casco. Además, las causas contra los policías asesinos no avanzaron un ápice con Lamberto en el Ministerio, y varias fuentes involucradas en las mismas llegaron a denunciar un boicot abierto por parte del ex funcionario.
Llamativamente, tampoco los legisladores del Frente Social y Popular hicieron mención a estos hechos a la hora de justificar la abstención en su voto. En declaraciones en LT3 Carlos Del Frade dijo que “a Lamberto lo quiero y lo admiro porque asumió el costo de bancar el gobierno de Bonfatti, si Lamberto se caía, se caía el gobierno de Bonfatti. Es un militante extraordinario, pero fue la expresión de una política que generó desarrollo del narcotráfico e inseguridad en la provincia. Lo que me da bronca es que lo usen tanto que además lo pongan ahora al horno poniéndolo en consideración de toda la sociedad”. En Diario La Capital registra que en la sesión Carlos Del Frade “valoró la honestidad intelectual” así como su “gran militancia política” pero advirtió que "esa virtud de la militancia se puede convertir en un defecto para este cargo, pero no debe ser tachadura para nadie".
Es sorpresivo para un compañero de una organización popular hablar de “inseguridad” pero no de gatillo fácil y represión, así como también elogiar a un funcionario que comandó a una de las policías más asesinas del país.
Posteriormente a su designación, Raúl Lamberto se defendió de las críticas que se difundieron en los medios de comunicación diciendo que "salvo una excepción” (el diputado del PRO) “el resto de los legisladores tuvieron una amplia consideración hacia mi trayectoria”. El resultado es que solo la derecha apareció criticando duramente la designación de Lamberto, con argumentos a favor de la mano dura. Una crítica hipócrita puesto que la mayoría del PRO votó a favor. Para las organizaciones populares, de izquierda y de DDHH, se perdió una oportunidad para denunciar a viva voz a uno de los responsables políticos de la Policía que asesina a nuestros pibes y pibas en cada barrio.

Cecilia Rodríguez
Militante del PTS-Frente de Izquierda. Escritora y parte del staff de La Izquierda Diario desde su fundación. Es autora de la novela "El triángulo" (El salmón, 2018) y de Los cuentos de la abuela loba (Hexágono, 2020)