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Cambio de mando. Polémica en la Nueva Mayoría : situación venezolana y cambio de mando en Chile

La última semana ha sido de fuego cruzado entre los diversos partidos de la Nueva Mayoría, quienes se han enfrentado para definir la posición del conglomerado ante la situación venezolana.

Sebastián Avilés Profesor. Militante de Partido de Trabajadores Revolucionarios PTR y de la Agrupación de Trabajadores de la Educación "Nuestra Clase"

Miércoles 21 de febrero de 2018

Hace algunos días el gobierno de Nicolás Maduro tomó la decisión de adelantar los comicios presidenciales para abril próximo, cuestión que trajo un sinnúmero de reacciones a nivel internacional. Trump, presidente de EEUU, descartó cualquier tipo de diálogo con el mandatario venezolano, inclusive, dejando abierta la posibilidad de una intervención militar. Por otro lado, el Grupo Lima, instancia internacional creada el 2017 por 12 países latinoamericanos, entre ellos Chile, para tratar la crisis política vivida por el país petrolero criticó dicha decisión y le retiró a través del gobierno peruano la invitación a la Cumbre de las Américas a celebrarse el 13 y 14 de abril del presente año.

Dicha situación política también generó coletazos en Chile, donde Chile Vamos y la Democracia Cristiana pidieron al Estado retirar la invitación al gobierno venezolano para el cambio de mando del 11 de marzo, evento que le entregará nuevamente el poder al empresario Sebastián Piñera. Este último partido hizo pública una declaración donde expresa: ‘ hacemos una invitación al presidente Nicolás Maduro a abstenerse de participar en el cambio de mando de nuestro país’. Dentro del conglomerado oficialistas hay voces discordantes en cómo actuar ante la crisis del vecino país. Por un lado el Partido Comunista (PC) a través del alcalde Daniel Jadue, manifestó que el canciller chileno Heraldo Muñoz era un ‘agente norteamericano’ porque se ha subordinado a la política exterior estadounidense, respondiendo el canciller que en Venezuela no se cumplian las garantías democráticas.

Por otro lado, esta reacción motivo la respuesta de Gonzalo Navarrete, presidente del PPD, quién defendió la gestión del canciller catalogando los dichos de Jadue como inaceptables. Así Lautaro Carmona, secretario general del PC, manifestó que ‘el PPD, a quien debe exigirle comportarse de acuerdo a su cargo es a Heraldo Muñoz, que actúa como activista de Trump’.

Estos dichos, a pesar de sus pomposas expresiones no hacen nada más que visibilizar la distancia ideológica que cruzó permanente al gobierno de la Nueva Mayoría, dejando al Partido Comunista aislado antes sus socios de coalición, profundamente neoliberales. Si bien dentro de las tesis del histórico partido de la izquierda chilena estaba el empujar a sectores a las ideas progresista, solo esta experiencia ha demostrado lo insuficiente de la estrategia de confluir con el centro político y la cooperación con el mundo de los empresarios, que hoy solo ve las alianzas como tácticas electorales que los ayuden a continuar administrado este modelo. La crisis de Venezuela expresa esta distancia, pero el quiebre ha sido aun mayor en términos valóricos como el aborto en tres causales y la ley de identidad de género, o en garantías sociales básicas como la educación gratuita universal y el cambio al sistema de pensiones.

Con lo que respecta a Venezuela, ninguna de las dos alternativas representan una salida a la crisis que realmente beneficie a los trabajadores y a los miles de migrantes venezolanos, ya que ni la MUD y su lobby internacional, ni Maduro y su burocracia estatal entregarán el poder a quienes realmente deben tenerlo, los trabajadores, quienes hoy deben organizarse para enfrentar la arremetida imperialista y crear un programa independiente de las clases dominantes, como lo propone la Liga de los Trabajadores Socialistas LTS, organización hermana del Partido de Trabajadores Revolucionarios en Chile.