La Secretaria de Seguridad y Justicia de la Municipalidad de Ensenada convoca a la inscripción de una nueva camada de Policía Local.

Claudia Añazco San Martín Delegada de la EES8 de Ensenada - Referente de La Marrón y Pan y Rosas
Miércoles 16 de septiembre de 2015
En medio de un escenario político electoral cargado de proclamas, promesas y agendas de gestión de Cristina Kirchner, Scioli, Massa, Macri y el conjunto de la oposición patronal; en el distrito obrero de Ensenada, una de las ciudades con más concentración de trabajadores fabriles de la zona sur, se anuncia la incorporación de una nueva camada de policía municipal.
La gestión del Intendente Mario Secco de FpV, a tono con las medidas que ya tomaron otros 54 partidos bonaerenses, continúa apostando a la inversión y creación de nuevas fuerzas represivas. Iniciado el mes de septiembre se realizó la inscripción para jóvenes de 18 y hasta 35 años que quieran sumarse a la Policía Local de Ensenada.
Casi en simultáneo a este anuncio, en la ciudad de La Plata se vienen denunciando nuevos casos de víctimas de "gatillo fácil”: Juan Martín Yalet, Rafael Cobo, son casos recientes. Rut Ávila, joven de familia de inmigrantes bolivianos de 19 años se encuentra desaparecida hace más de 22 días; la policía sostiene que está perdida y responsabiliza a la familia. No pasa un solo día en la provincia, sin que se evidencien nuevos casos de violencia física y verbal, violación y tortura, desaparición y “gatillo fácil”, cuyo protagonista es la institución policial y sus víctimas jóvenes de los barrios pobres, mujeres y trabajadores.*
Mientras la Educación y la Salud Pública están en decadencia y sometidas al ahogo presupuestario, hay una decisión política de fortalecer a estos organismos represivos, al mismo tiempo que buscan conciliar la institución policial con el conjunto de los trabajadores, con un doble argumento: una “sólida” salida laboral para miles de jóvenes y mayor capacitación para una policía de “calidad”, “con perspectiva de género”, de “prevención del delito”, “renovada”.
Mano de obra precaria, fondo educativo ausente e inversión en fuerza represiva
Ensenada se encuentra rodeado de industrias significativas, algunas de capitales extranjeros, con gran peso de la burocracia sindical. Un sector importante de la población joven no trabaja, no terminó la secundaria o lo hace a través del plan fines. Parte de ella será absorbida por las cooperativas del municipio, regenteadas por el Intendente Mario Secco. Sin derecho a sindicalización, con un salario básico de 2.600 pesos son la expresión brutal de la precarización del trabajo. Por otra parte, los docentes organizados en el SUTEBA combativo vienen denunciando al municipio que se niega a dar explicaciones sobre el destino de los 10 millones de pesos que corresponden al Fondo Educativo del distrito. En este marco, 120 jóvenes, ya egresaron de la “academia” de la policía local y se abrió nuevamente la inscripción. A no confundirse, las cooperativas son trabajo precario, la policía, si bien percibe un salario, tiene como función y objetivo principal garantizar el control social, criminalizar la pobreza y mantener a raya a los trabajadores que se organizan en defensa de sus derechos.
Fuerzas de choque “renovadas” para los intendentes
Los barones del conurbano se han valido de barrabravas de distintos clubes importantes y de otras fuerzas reclutadas para reprimir y amedrentar a quienes batallan por sus reclamos. Es conocido el caso de Mariano Ferreyra, joven militante del Partido Obrero que fue asesinado de un disparo por un barrabrava que actuaba bajo la directiva del burócrata José Pedraza, ex secretario general de la Unión Ferroviaria. Le disparó un barrabrava, pero la zona la liberó la Policía.
Los policías municipales, son las nuevas fuerzas de choque contra los trabajadores, los sectores populares, y la legalización e institucionalización de sus patotas; actúan como apéndice de la policía bonaerense de conocida vinculación con toda clase de delitos: trata de personas para la prostitución, narcotráfico, desarmadores de autos. Una “mafia” bien organizada para cuidar la propiedad de los grandes capitalistas, reprimir a los trabajadores y hacer “negocios” rentables.
El municipio lo presenta como la oportunidad laboral para un sector desocupado de la juventud. Muchos jóvenes, ante el futuro hostil que se les presenta, ven en esta convocatoria la oportunidad para zafar de un destino precario. Más policías en las calles y en los barrios significan mayor poder de choque e impunidad para la institución policial y más vulnerabilidad para la juventud y el pueblo trabajador. No hay nada que festejar.
*Un informe actual de CORREPI plantea que desde el año 1983 hasta el 2014 se registraron 4278 muertes a manos de las fuerzas represivas. Del total, 46% fueron a causa del gatillo fácil y 39% fueron asesinados en las cárceles; 45% de estos casos se registraron en la provincia de Buenos Aires.